29/2/20

#FalsoCampeón


Nunca en la historia había sido tan fácil demeritar/desprestigiar/difamar o el infinitivo de su preferencia, cualquier cosa; y todo precisamente gracias a plataformas como de la cual me estoy valiendo para escribir estas líneas.

El título obtenido por el Monterrey el domingo 29 de diciembre de 2019 parece haber calado hondo no sólo en la afición azulcrema —que ya es mucha alrededor del país—, sino también en un sector considerable del aficionado mexicano promedio.

Y parece haber calado profundo porque el americanismo que no estuvo en el estadio se encargó de desprestigiar el campeonato desde antes que lo perdieran. Descargaron su coraje en las diferentes redes sociales alegando que cada uno de los goles anulados era legítimo.

Como hemos podido constatar con el paso de los meses la evolución en el futbol no es algo ‘para todos’; quizá porque la llegada del VAR al futbol mexicano significa incidir no sólo en el resultado sino también directamente en lo que puede causar felicidad o infelicidad al aficionado.

Tal vez por eso al aficionado al futbol se le considera como el más neandertal en materia deportiva: por rehusarse a ver ‘su deporte’ dejar de ser lo que ‘siempre ha sido’. En fin.

El 29 de diciembre el arbitraje no perjudicó al americanismo —aunque miles digan que sí—, pero gracias al VAR tampoco lo favoreció. Debatir al respecto con la mayoría de la afición azulcrema es imposible y desgastante. No vale la pena, pues.

Siempre quedará esa “falta en el área que no le marcaron a Vangioni”, que hubiera significado un penal, mas no un gol seguro; pero supongo que es más fácil culpar o ‘agarrarse de algo’ cuando no puedes justificar tu derrota.

Quizá el campeonato caló hondo porque el americanismo nunca imaginó que un ‘equipo chico’ (disfrútenlo) y contra las cuerdas por 60 minutos se metiera al Coloso de Santa Úrsula y les quitara lo que ellos sentían en sus manos y dejaron escapar.

Porque la realidad es que aún con los dos goles anulados el América tuvo para irse 4-0 el primer tiempo y sentenciar la final; pero no fue así. Desde entonces a la fecha y no sé de dónde —aunque tengo una idea— ha aflorado el #FalsoCampeón

¿Pero por qué falso? ¿Acaso el trofeo que levantó Dorlan Pabón es de ‘mentiritas’? Porque se veía muy real en la cancha del Azteca. ¿Falso? ¿Acaso el Monterrey es un equipo sin afiliación legal a la Femexfut? De verdad no entiendo.

En su intento por explicar alegan que en el Clausura ‘20 el Monterrey no ha podido refrendar su poderío y los rivales no han hecho mas que abollarle la corona. De acuerdo, pero este ya es un torneo nuevo, el otro ya se acabó, y lo ganó Monterrey.

Pésele a quien le pese el campeón sigue siendo Monterrey. En el puesto 18 de la tabla, con tres puntos de 24 posibles, con el récord del peor campeón defensor en la historia, “EnTuCanchaYConTuGente” (de una vez), sí, pero el campeón sigue siendo Monterrey, papá.

Y hasta que otro equipo no lo gane Monterrey será el campeón. El #FalsoCampeón es tan legítimo como todos los aficionados a cualquier otro equipo que no sea el América que subieron a este tren del mame para difamar al campeón.

Ahora y siempre #AguanteMonterrey

7/6/19

"Tú eres como el niño que en lugar de ser futbolista quiso ser árbitro".

-Un contador con respecto a ser editor de textos.

12/6/18

El '5' está en Monterrey

Foto: Mexsport.

El lunes 14 de mayo, día en que el director técnico de la Selección Mexicana, Juan Carlos Osorio, dio su prelista de cara al Mundial de Rusia '18, definió a Jesús Molina como: "un hombre dominante en su posición".

Si bien los Rayados de Monterrey no habían tenido un buen torneo, Molina fue de los pocos jugadores que lograron salvar su temporada. Esto le valió merecidamente, incluso en palabras de la misma prensa deportiva, estar entre los 28 seleccionados.

En ese entonces, Osorio justificó la razón de llamar a 28 jugadores, por el hecho de que Guardado, Reyes, Araujo, Moreno y Giovanni Dos Santos, estaban recuperándose de respectivas lesiones, por lo que él consideraba necesario tener a cinco sustitutos naturales en caso de que ninguno de los antes mencionados lograran una recuperación total.

El primero en bajarse de la lista fue Néstor Araujo. El defensa central con más regularidad tanto en minutos como en juego en la era Osorio, consciente de que no llegaría plenamente recuperado a la justa mundialista, tomó la determinación de ceder su lugar a alguien más. La mayoría de los aficionados mexicanos al futbol reconocieron la valentía de su acción, y en cambio recriminaron a Giovanni Dos Santos por no tomar la misma decisión —no voy a entrar en detalles otra vez con este muchacho—.

En la recta final, y al momento de hacer el corte de esos 27 jugadores, tres no estaban recuperados del todo: Guardado, Reyes y Moreno. Quizá por el entusiasmo del cuerpo médico, el DT colombiano optó por eliminar a un central, un medio por las bandas —me caga que digan 'volante'—, y un '5' natural, incluso capaz de jugar en cualquier posición de la central. Alanís, Damm y Jesús Molina eran los primeros separados. Pero ¿y Erick Gutiérrez? ¿No debía salir también si la lista final rumbo a Dinamarca debía ser de 23?

La Dirección de Selecciones Nacionales publicó la lista oficial, argumentando que el de Pachuca iría como 'reserva'. Lo más probable es que Juan Carlos Osorio creía que quien tenía menos posiblidades de recuperarse al 100 por ciento, sería Guardado, por lo que decidió llevar a Gutiérrez, alguien que perfectamente podía cumplir con los roles de Andrés.

El problema es que nunca imaginó que quien no lograría volver a sus óptimas condiciones sería Diego Reyes, a quien él acostumbra poner de central o contención, y que además, le encanta por su juego aéreo. Por eso mismo, muhco menos se imaginó que el sustituto ideal de quien hoy deja El Tri por decisión propia ante su lesión, está en Monterrey.

31/5/18

Adiós, Pelado

Para no variar, la renuncia de Zinedine Zidane me vale como tres hectáreas de pepino. Yo soy mexicano y vivo en México. Soy sensato: un equipo que está a miles de kilómetros de distancia y al que nunca he visto en vivo, no me puede inspirar absolutamente nada como sufrirle o siquiera darle importancia. Este pedo de las redes sociales y el futbol en tiempos de community managers ha creado un sin fin de opiniones baratas, sensacionalismo, y afición de 'mentiritas', que sólo echan a perder el buen sabor de boca que deja el futbol. En fin.

Lo que sí me importa y mucho, es la salida de Matías Almeyda de las Chivas. No por el hecho de que él era uno de los candidatos a dirigir La Raya, digo, de haber sabido que Jorge Vergara y sus secuaces iban a salir con semejante estupidez, Davino y Ornelas mejor se hubieran esperado. A mí me encanta la idea de que Diego Alonso tome al equipo, pero Almeyda es de otro nivel.

Seamos francos: conociendo el historial de Jorge Vergara como dueño del Rebaño Sagrado, era cuestión de tiempo que tomara una decisión con afectaciones negativas para el equipo; vamos, ya se había tardado. Desde 2011 su equipo no había tomado tal protagonismo hasta que contrató a Matías Almeyda, con todo y que sus últimos dos torneos fueron de muy bajo nivel y calidad.

Al señor Vergara se le olvidó lo mucho que la leyenda argentina le dio a su equipo. Porque así es, Almeyda es toda una eminencia en su país. Hagamos un breve repaso en su historia para aquellos lectores que no lo conocen —nótese que en algunas ocasiones me vi explicándole a ciertos seguidores del Rebaño, que Matías ya era alguien muchísimo antes de llegar a Guadalajara—.

Matías Almeyda salió de las fuerzas básicas de River Plate. Debutó en 1992 bajo el mando de Daniel Pasarella y formó parte de un River de época con figuras como Enzo Francescolli, Ariel Ortega, Marcelo Gallardo y un joven Hernán Crespo. Se vistió con los colores de la albiceleste en el Preolímpico para Atlanta '96, y a partir de ahí no se quitó la remera hasta finales del 2003. Jugó los mundiales de Francia '98 y Corea/Japón '02 como titular. Obvio se fue a Europa, y fichó para los clubes Sevilla en España, Parma, Inter de Milán y Lazio en Italia, y el Lyn Oslo de Noruega. Volvió a River Plate: como jugador fue parte del histórico descenso en el que el equipo millonario "se fue a la 'B'", y al caer, le dieron las riendas del club. En su primer experiencia como director técnico logró el regreso de River Plate a primera, y lo demás es historia.

Esto sin contar los altibajos en su vida personal a causa de su depresión y adicción al alcohol en menor medida. Estamos hablando de un tipo al que siempre le gustó estar fuera de los reflectores, aun cuando brillaba por su juego en la cancha; y más allá de lo futbolístico, de un tipo que supo sobreponerse a los problemas extracancha. Quizá por eso formó un fuerte vínculo con su equipo; mas no con el dueño del Rebaño.

Es así que Jorge Vergara deja ir a su técnico más ganador desde que él se convirtió en el propietario de Chivas. Dos copas MX, una Supercopa, un título de Liga, y el campeonato de la Concacaf Champions League; todo en tres años.

Ahora no importa si Matías decide quedarse o no. La relación entre directiva y técnico está rota, y parece haber empezado a desgastarse desde que Francisco Gabriel De Anda llegó al equipo. ¿Cuánto puede cambiar una persona de la televisión a la realidad en un día?

Con esta decisión queda claro que el problema en Chivas siempre ha sido interno; es decir, no fue que el 'Güero' Real prefiriera regresar a trabajar en las fuerzas básicas, o que a 'Nacho' Ambriz le quedara grande el equipo, ni que John Van't Schip hablara mal español, ni mucho menos 'la podóloga'; el único culpable del mal paso de las Chivas, siempre ha sido el dueño del Rebaño.

Adiós, Pastor.




Para la Chivahermana García.

29/8/16

Sobremesa

Si esto fuera un equipo de futbol, yo sería como el 'Piojo' Herrera. Un hombre explosivo, apasionado por su trabajo, con el gusto por la táctica y el estilo Lavolpista; pero sobre todo, un 'animador' (Martinoli, 2015). Y es que ése es el caso. Con muchas ganas quise transmitirle a mi equipo mi visión, mi manera de trabajar, de ver las cosas, de cómo hacerlas mejor, más funcionales, más mecánicas, ordenadas, de manera que casi salieran en automático y sólo fuera necesario corregir sobre la marcha cuando hubiera situaciones extraordinarias. 

Pero la realidad siempre pega más duro que la expectativa. Y por eso el 'Piojo' nunca terminó por capitalizar todas sus ideas en la cancha. Los jugadores al final no le respondieron como él hubiera querido y acabó fracasando. Perdió los estribos y golpeó justamente a la persona que lo llamó 'animador', por sólo alentar a su equipo y no convertirlo en lo que él pregonaba; confirmando así la teoría de que no es más que una persona explosiva. Y por eso soy el 'Piojo'.

La diferencia es que yo me fui antes de que acabara rompiéndole la madre a las tantas personas que me vieron del hombro para abajo, incluido mi equipo. No quise meter en problemas a la directiva y comprometerla en que después tuviera que dar la cara porque uno de sus DT perdió el control y no supo manejar su carácter.

Y ahí es donde dejo de ser el 'Piojo'. Más bien me convierto en Nacho Ambriz, cuando de ser auxiliar técnico pasó a ser el director técnico, y los jugadores a los que pasó a dirigir lo vieron igual que antes, como un hombre blando más dedicado a mediar que a dar instrucciones. Para después llevarlo a su despido porque el equipo no caminó bajo su mando, ya que los jugadores nunca creyeron en él.

O puedo ser también el 'Tolo' Gallego –válgame el cielo– en los Tigres. Cuando en el '07 los jugadores le tendieron la cama para que lo despidieran, porque el equipo ya estaba cansado de su estilo de juego.

O como el 'Chepo' de la Torre con el Tri durante todo el '13.

O como Zubeldía con Santos: un joven al que simplemente no le salieron las cosas.

O como el 'Ojitos' Meza con La Máquina en el '05.

Para algunos quizá sea como el 'Loco' Bielsa. Que deja cualquier proyecto a penas siente que las órdenes se salen de su línea de trabajo/acción. La diferencia es que a mí mi equipo no me está llorando ni pidiendo que no me vaya.

Aunque yo me quisiera ver como el 'Tata' Martino con el Barcelona. Un tipo serio que simplemente sabe que cuando las cosas no funcionan, es mejor dar un paso de costado y dejar el sitio para alguien con mayor capacidad. Porque así es como veo esto al final: cuando las cosas no van bien siempre será más fácil que salga la cabeza y no todo el equipo. Por eso me voy.

Pero esto no es un equipo de futbol, y yo no soy todos esos prodigios del futbol y la táctica. Simplemente soy Luis y no pude hacer que mi equipo de trabajo viera las cosas ni cerca de cómo yo las veo. Por eso mejor me salí, con la idea clara de que las cosas no caminaron ni caminarán mientras yo esté a la cabeza.

Quizá estoy muy joven para el puesto, quizá me falta experiencia, quizá no era mi momento, pero sin duda tomo esto como mi primer fracaso dentro del ámbito laboral, y me lo tomo a título personal porque a final de cuentas el que siempre dio la cara por la operación del equipo fui yo, y los resultados no fueron los esperados.

Debo hacer una pausa y replantear qué es lo que realmente tengo qué hacer para conseguir lo que quiero, porque tengo muy claro que este camino tampoco es el indicado. Y ese es el problema: ahora sí no sé cuál camino tomar. Nunca me había sentido así; estoy desorientado, perdido. En lugar de tanta tontería y palabrería sobre el futbol, ahora realmente soy un perro, uno al que acaban de aventar en un lugar desconocido, después de haber vivido un considerable número de años en el mismo lugar; que deambula de un lado a otro sin encontrar dónde asentarse, de dónde partir.

25/7/16

Rayado/Corazón.


13/11/15

Perder


ue ahrofesabor, el 's, est quisimos hacer a puerta cerrada. Y a fue donde
Perder. Pero perder qué. Si nunca te tuve. Es más, ni quise tenerte. Esto no es de posesión. Aquí nadie es de nadie. Si al caso vamos hubiera querido poseerte más pero en la cama. Y no hay pretexto, no se pudo y se acabó. Pero volvamos al ‘perder’. Si de perder se tratara lo que perdí fue el partido, y ni el partido porque más bien el Profe no me dejó entrar ni a la cancha. Me dio chance unos días para calentar y ver mi juego en el terreno, y después decidió que mejor no me iba a meter; que siempre no. Como Hugo Sánchez en el ’94, como Luis García en el ’98, como Palencia en el ’02. Y qué chistoso, a ti te caga el futbol –or something– y yo que soy buenísimo para hacer metáforas y comparaciones estúpidas con este hermoso deporte. Gol. Ahí va el primero. Tiré desde fuera del área y la puse en el ángulo. Como cuando Israel Castro apretó los dientes y mandó un derechazo imparable aquel miércoles en el Azteca. Tiempo. Si te da flojera leerlo puedes hacer bolita este papel y patearlo al bote de basura para que veas qué bonito se siente anotar. Pero si quieres seguir leyendo, aquí te va el segundo. Golazo. Estabas parada enfrente de la portería y no pudiste meter ni las manos. Al contrario, abriste la puerta y la bola entró suave, en cámara lenta, como cuando repiten los goles en la televisión con cámaras sofisticadas. Así. Sin saber cómo es esto, tú misma entendiste que había sido una joya, tanto que tu corazón se aceleró; latió a 120. Que me pregunten, yo estuve ahí; vi tu impresión; lo toqué. Pero a mí las canchas desconocidas no me asustan, ahí es donde juego mejor. Soy como el ‘Cabrito’ en el ’98. Jamás había ido a Europa, pero apenas pisó Francia le pintó la cara a todos los que quisieron pararlo. Y casi anota gol contra Alemania. Mira nada más: él chaparro y los teutones altos; yo 1.68 y tú 1.73; él casi anota y yo también; casi. Pero volvamos. Y vaya si es irónico todo, que esa misma noche hasta ‘jugamos’ futbolito; así: ‘jugamos’, porque lo que pasó después ya no fue un juego, fue un partido de a de veras. Nada más que no acabamos porque había mucho público. Qué ironía, todo mundo quiere disputar sus encuentros con el estadio lleno, y nosotros lo quisimos hacer a puerta cerrada. Y ahí fue donde me ganó el amor a la camiseta. Porque ¿no está acaso el escudo en la playera justo del lado del corazón? Era una cuestión lógica. Para qué preguntas. Pero preguntaste, porque también se vale sentir nervios antes de entrar a la cancha. Si no sientes nervios, estás perdido. Perdiste las ganas, el sabor, el ‘feeling’, el miedo. Que no todos los miedos son malos, nomás no hay que dejar que nos coman. Porque no es lo mismo perder las ganas de jugar que tener miedo a jugar; y a mí se me hace que lo tuyo es el miedo; las ganas si las vi; se te salieron naturales. Y cuando te diste cuenta mejor las escondiste; o las quisiste esconder, nomás que no te salió bien. Porque conmigo siempre dan ganas de jugar. Así soy, tengo ese don para inspirar el juego. Pero como al buen seguidor de la Fuerza, a ti el miedo te llevó a la duda, la duda a la ansiedad, y la ansiedad al Lado Oscuro, y buenas noches. Se acabó el partido. Aquí no hay más goles. No hay entrenamientos. El Profe en su cancha y el jugador a la banca. Es una cuestión natural en esto del futbol. Si no sabré yo que tengo años jugando. Pero volvamos a ‘lo otro’. A nosotros los de ‘ya merito’. Y ‘ya merito’ porque ya casi pero no entré. No me quedé en el equipo. Y tan bien que lo hubiera hecho. Se me da, pues. Pero ahí le dejo el balón, Profe. Para que tenga qué patear de vez en cuando. La camiseta me la llevo yo, como recuerdo, pues. No vaya a ser que algún día me ofrezcan jugar otra vez, y no tenga qué ponerme.

1/6/15

El retiro postergado

1

Tenía un buen motivo para empezar este post. Pero mis palabras siempre están llenas de buenos motivos que luego terminan convirtiéndose en piedras siendo arrojadas contra la persona a la que me dirijo; y no tanto porque sean groserías, sino por la honestidad que llevan al decirlas y especialmente el tono que utilizo; característica inconfundible de mi persona, que me ha perseguido y lo hará el resto de mi vida por los siglos de los siglos, amén.

Es como cuando en la semifinal de la Champions League '12, Sergio Ramos pidió tirar el penal. Estoy seguro que él no tenía ni la más mínima intención de fallarlo; para nada. El quería anotar y que su equipo, los blancos, avanzaran a la final. Sin embargo, sus intenciones se fueron justa y exactamente en la misma dirección que pateó el balón, que terminó en alguna de las butacas de media plaza en el estadio.


2

La calidad está en tus pies. No importa el calzado; y vos lo sabés. Quizá por eso es que ya de vez en cuando te tiras a la banda y caminas de regreso en lugar de trotar como antes; en lugar de ir a pelear la bola más atrás, de 'botarte', de presionar como los nuevos, de pedir la bola gritando. Ahora más bien esperas el balón, levantas la mano, caminas, sólo corres hacia adelante, y no es con tanta intensidad; si no te dan la bola reniegas, y cuando la tienes prefieres hacer la jugada personal: tirar a gol o el desdoble. Pero no siempre te sale. Se te olvida que este juego es de equipo, como tantas otras veces lo dijiste. Entonces, ¿qué pasa? Acláranos.

Sabes que sí quieres puedes volver a jugar como antes. Todavía no estás en edad para andar caminando en la cancha. Deberías correr, tomar un segundo aire. Tú no eres lento por tronco, y tu posición no es para mantenerte estático. Juegas lento porque quieres. Eres como Reyna con el 'Vuce', como el 'Chelito' cuando ya se quería ir del Azul, como el 'Hobbit' en el Ame, como el 'Chupete' cuando llegó a la Raya, como la Pina en todos lados; pinche espejismo.

Eres el malo, el 'malito'. De esos jugadores que dan un buen partido cada seis. Como Richard Núñez en la Máquina —chale—. El profe no está contento con tu estilo de juego, ya te lo ha dicho un par de veces. Que a veces quisiera que jugaras distinto, 'más suave'; tu explosividad en la cancha no encaja con la estrategia del míster, desestabilizas el cuadro. Tu record de amonestaciones y suspensiones por acumulación de tarjetas lo confirman. Llegaste con un 'nombre' y una trayectoria que poco o nada has hecho valer; o al menos así te lo han hecho saber.

En los medios pintan al profe como la única razón por la que todavía estás en el club, casi casi un capricho del míster; y a ti te describen como el tipo por el que el equipo no camina; incluso trascendió que jugadores de otros equipos ya se han acercado a ti para decirte que 'le eches ganas'. Ya hasta te dicen 'Nery'.

Lo curioso es que ya has manifestado que no quieres cambiar de equipo. Tu futuro está más incierto que nunca.

25/2/15



Come back. Please.

23/1/15

Adiós corazón Primavera



Ahí empezó todo. Un año antes estuve a punto de sucumbir a sus encantos con el gol del 'Alvin' Pérez frente al Puebla. Pero esa tarde de Semana Santa, tras el sombrero del 'Cabrito', sayonara, viejo; adiós corazón. Admití, al menos secretamente, que La Raya regiría mi vida. Bendita tarde, caray.

Al año siguiente, con Antonio De Nigris en las filas del Club Monterrrey, salí del closet y acepté públicamente los colores de este rayado corazón. 

5/12/14

Qué nos queda

Ya no estoy enojado, ya se me pasó el coraje. Hasta ahorita podría pensar que el post de ayer no funcionó, pero todavía faltan 90 minutos.

Cualquier comentario que pueda hacer sonará a que estoy 'ardido' con el Ame, pero no. De cualquier forma me parece que le han echado demasiadas flores al equipo de Coapa. Si bien el marcador 3-0 es contundente y casi definitivo, las Águilas no lo obtuvieron por un rendimiento claro y superior sobre su rival, salvo el primer gol.

Todo se descompuso en cinco minutos. El segundo gol cayó en primera instancia por la expulsión de Mier; y después a causa de un segundo error del Chispa –para acabarla de chingar–. La tercera anotación fue meramente la consecuencia de un hombre menos en el Club Monterrey y el hecho de arriesgar para conseguir al menos un tanto, situación que obviamente no sucedió.

Y eso es lo que sí le aplaudo al América, que aguantó 45 minutos bien parado atrás sin recibir gol y con juego a contragolpe como bien sabe; por eso nos dio en la madre.

Estoy medio triste, sí, pero como buen aficionado ciego por su equipo, confío en que La Raya todavía tiene chance de avanzar. Tendría que hacer un partido perfecto, pero alguna vez al América ya lo golearon en su casa en la Vuelta. Irónicamente fueron los Tigres quienes consiguieron un 1-4 en el Azteca para avanzar a la semifinal y enfrentar al acérrimo rival. Aquel 4 de diciembre en el Coloso de Santa Úrsula, también era domingo.

4/12/14

Mira nada más

Hoy es la comida/cena familiar por el cumpleaños del Bombón, y hoy, justo a esa hora juega La Raya. Es una situación curiosa: hace cinco años también me tocó perderme un partido de los Rayados en Liguilla por el cumpleaños de una morra de la que era novio.

Hay algunas coincidencias que como bien me caracteriza, hoy puedo recordar. Aquel partido fue contra el América, era por un por boleto directo en eliminatorias, el Ame cerraba en casa, y era por un Apertura. Hoy también es contra las Águilas.

En aquella ocasión, después de la fiesta me enteré que los Rayados habían eliminado al Ame, ya en la vuelta. Espero que esto sea un buen augurio, después de todo, el Bombón siempre dice que me da suerte.

La diferencia es que hoy me voy a perder la Ida, y no la Vuelta, pero realmente quiero que el efecto 'ausencia' -la mía- sea el mismo.

12/11/14

Charlie Boy

No he entrado a Facebook, todavía —chale, vaya parámetro para medir la popularidad de los temas—, pero ya me imagino cómo está el cuadro con relación no al partido de México contra Holanda, ni a esa supuesta revancha; ni a que ganó el Tri; sino al simple hecho de que Vela metió dos goles; sí, dos.

Supongo que ahora, todos los detractores de este característico personaje del futbol mexicano, niegan haber tomado alguna postura, aunque eso no es ni postura, pero niegan haber dicho algún comentario negativo en su contra, o probablemente justifiquen el por qué de sus palabras tachando a Carlitos de traidor. Y por supuesto ahora lo ven como el salvador de esta selección comandada por el Piojo.

Pero así es el aficionado al futbol en el continente Americano. Es como la breve historia que platiqué de Zaballos con Olimpia en el 2011: memoria a cortísimo plazo. Vamos a ver cuánto dura este romance de la afición tricolor hacia Carlos Vela. Y aclaro, es 'hacia Carlos', porque estoy segurito que a él, esta hinchada le importa lo mismo que a mí me importa cómo va el Atlante en las divisiones inferiores.

Qué chingón es haber comprado su playera cuando a Carlitos le sudaba la polla el Tri. Seguro que contra Bielorrusia se regresa a España, hombre. Total, con esos dos golazos que metió, ya probó que al Tri le falta alguien con talento de 'adeveras'.

15/10/14

Uff

Mirá qué belleza.


30/6/14

La otra mitad

1

Chinga tu madre, Robben. Los clavados en el área y en toda la cancha son el pan de cada día en cualquier partido de fútbol que se juegue en este planeta; el pedo no es el clavado sino decirle a Rafa Márquez que sí te tiraste. Sabías que el árbitro sentía culpa y que iba a buscar compensar, por eso lo buscaste todo el segundo tiempo hasta que te hizo caso; y en que minuto, pillo. Felicidades.

Cómo criticarle al capitán mexicano el hecho de meterle la pierna al extremo holandés. El tipo es defensa desde toda su vida, por eso pregunto: qué puede más, ¿pensar antes de actuar y utilizar la lógica para no tocar a Robben o el instinto?


2

Estoy hasta la puta madre de escuchar frases como: "México fue superior a tal o cual selección, se jugó mejor, solamente nos faltó manejo los últimos minutos". Siempre es así. Resaltar cualquier tipo de mejora que al final no cambie el resultado, es el reflejo de la mediocridad con la que vivimos los mexicanos.

No se puede celebrar nada en esta derrota contra Holanda; nada. Se perdió, igual que hace cuatro años, u ocho, o 12, o 16, o 20. Que se jugó mejor que en otras ocasiones, está bien; pero para qué, al final el producto es el mismo: eliminación en octavos de final. Enaltecer lo de hoy es conformarse.


3

En el fútbol, la lógica es inaplicable en nuestro país. Un analista de estadísticas se rompería la cabeza toda su carrera para tratar de encontrar una respuesta concreta sobre los frutos de cualquier proceso mundialista en la dirección técnica.

Para empezar, se toparía con que no todos los mexicanos están interesados en representar a su país en la justa internacional. Después, encontraría variaciones en la efectividad de los hombres que dirigen al Tri, porque en cuanto a números de efectividad se refiere, los resultados son muy opuestos, debido a los constantes cambios en el timón de esta selección. En tercera instancia, vería que ni siquiera respetando un proceso completo de planeación para una copa del mundo se cumplen los objetivos: La Volpe mantuvo su proceso de cuatro años y se quedó donde todos los demás estrategas mundialistas se han quedado; e incluso fue despedido. Y los otros dos hombres a los que se les buscó dar continuidad, llámese Bora y Chepo, fueron cortados a meses y un año de llegar al mundial, respectivamente; y eso que el yugoslavo ya tenía el boleto a Francia '98.

Y en una última línea, encontraría que los procesos en selecciones menores por más efectivos que resulten, al obtener títulos y medallas de oro, no sirven de nada porque más de la mitad de esos muchachos se pierden en el camino. Para ejemplos, encuentre usted en estos 23 convocados cuántos de ellos fueron campeones en el '05 allá en Perú.


4

Es de mañana. Me levanto temprano porque estoy ansioso por ver a México disputar su pase a los cuartos de final en otro mundial, frente a una de las potencias europeas. Enciendo el televisor, y los jugadores ya realizan el toque inicial bajo un sol apabullante. Estoy seriamente emocionado, mi equipo es ligeramente mejor que su rival y empieza a dar muestras de superioridad con aproximaciones al arco, pero sin conseguir el gol. Finaliza el primer tiempo. Al arrancar el segundo tiempo México tiene un chispazo en el ataque, y a penas a los dos minutos de juego, consigue el primer gol. Mis ánimos se van a la cielo; estoy esperanzado. Transcurren los minutos y todo parece indicar que el seleccionado mexicano conseguirá un triunfo no presupuestado. A unos minutos del final, la defensa nacional comete una desatención en un balón aéreo y el rival consigue el empate. Los mexicanos están desmoralizados y cuando el partido agoniza, reciben la voltereta. El monstruo europeo lo gana 1-2. Sufro. Es el 29 de junio pero 16 años atrás. Las historias se repiten.


5

Indudablemente, México y Chile están hermanados por su mala suerte. El destino los pone constantemente en el justo lugar para doblegar a sus demonios futboleros, una y otra vez, y el resultado siempre es el mismo: caer en octavos de final, a veces con actuaciones honrosas y otras bochornosas. No sé cuántos años más veré la misma película en una justa mundialista, pero me conformaría con ver algo así como que la Selección no consiga su pase al mundial. A ver si pronto escriben ese guión, porque el del quinto partido se me hace que es únicamente para la región 1.


6

Y ya que reiteramos que la historia futbolística de México es un loop infinito, pues no sé para qué se desgastan los analistas deportivos intentando adivinar si Miguel Herrera mantendrá el cargo. Ya sabemos que la FMF decidirá reiterarlo con bombo y platillo, afirmando que están convencidos de que él es el hombre indicado para conseguir el pase al quinto partido en Rusia '18, y cuando al Piojo se le estén quemando las papas en el próximo proceso mundialista, el señor Televisa estrellará su puño contra la mesa ordenando su despido, y mandará recontratar al héroe nacional y bombero por excelencia de nuestra selección.

Es una cuestión simple sobre repetición de patrones, mire usted: Lapuente-Vasco-La Volpe-Vasco-Piojo-(anote en este espacio la opción que usted considere, corresponde al patrón antes descrito).


7

En uno de mis múltiples sueños/pesadillas en la madrugada del domingo, soñé que Giovanni metía el primer gol, tal y como sucedió. Consciente de que el Víctor es fan del arbolito ese, apareció en esa visión para burlarse de mí y reiterar la supuesta calidad del '10'. No recuerdo el final, pero la realidad se encargó de construir uno desastroso.

Especular no sirve de nada, pero yo no sé qué hubiera pasado si Gio no metía el gol para los mexicanos. Fuera de la anotación no le vi nada, como siempre. ¿Por qué no fuiste tú quien declinó a la convocatoria a la Selección?


8

No puedo dejar de pensar que los directores técnicos del Tri reciben indicaciones de quiénes deben alinear. Dos Santos fue titular los cuatro partidos, y salvo los dos goles anulados contra Camerún y el de ayer, el '10' mexicano estuvo escondido todos los demás minutos restantes.

Javier Hernández entró de cambio siempre. Si bien sus ganas quedan de manifiesto en cualquiera que sea el número de minutos que lo pongan a jugar, su talento y calidad están en la banca del Old Trafford, porque este joven cada vez me recuerda más al 'Kikín' Fonseca. La pregunta es: ¿Jiménez no le habría dado mayor jugabilidad a la última línea del once azteca? Y ¿Acaso el Piojo se olvidó de que él fue quien llevó a la alza la carrera de Raulito? Entonces, ¿por qué sentarlo?

Además, si Miguel Herrera decidió dejar a Javier Aquino fuera de los primeros 23 seleccionados, qué le hizo considerarlo como su recambio para la segunda mitad, si el 'Conejo' Brizuela era uno de sus jugadores favoritos. Incluso, el partido de ayer, estaba ideal para darle juego a Carlos Peña, alguien que pudiera retener la pelota y distribuir la cancha.

No entiendo.


9

Espero que ahora que la Selección fracasó nuevamente en un mundial, Adidas decida romper su contrato con el Tri, y ahora los patrocine una marca deportiva con menos renombre, como Aba Sport o Joma. Para que ahora sí el jersey corresponda al nivel de juego del equipo al que viste. Una camiseta barata, para un equipo de segunda.


10

La Selección Mexicana necesita un jugador que cumpla con el papel de 'extinguidor' en la banca, con la leyenda 'rómpase en caso de incendio', para apagar el fuego en momentos críticos durante un mundial. Todas las selecciones de jerarquía tienen uno. En alguna ocasión cuando el 'Cabrito' era joven cargó con esa responsabilidad. Después fue Palencia, pero el Vasco lo dejó sentado. Cuando Cuauhtémoc estaba en la cúspide de su carrera La Volpe no le llamó. Y ya para el '10, pues no había nadie. 'Narquito', Gio, 'Conejo', Aquino, 'Gulit'; ninguno de esos nombres tiene la categoría aún para entender esa labor.

Por eso, México desde el '98 no puede con los segundos tiempos en mundiales cuando lleva marcadores adversos, porque los cambios más allá de revolucionar el juego, son para 'refrescar' al equipo.


11

"El presente proceso mundialista ha finalizado para esta Selección. Presione el botón de 'Reiniciar' por favor".