Para nosotros los Rayados, la liguilla ha perdido el sabor. Se ha caído el campeón, pero ese no es el problema, sino que se cayó solo. Es triste ilusionarte con la idea de que tu equipo pueda ser bicampeón, y a la hora de verlo en la cancha como sus jugadores no se entregan. Fuck the formation, el parado era el de siempre, la perfección del 4-4-2 de Vucetich, el problema son algunos jugadores.
¿Qué pasa con Santana?, el tipo se cansa de fallar. Podemos darle crédito de meter el gol de la remontada en la ida de la final contra La Máquina, pero de ahí no más. El sábado falló una clarísima. Y luego Osvaldito, ¿por qué tiras tú el penal? ¡Ahí está Lucho! Justicia divina. Jonathan: héroe y villano.
Pero, ¿de qué se trata? Si el Pachuca se los llevó al baile, en el Tec. A partir del minuto 65, La Raya desapareció. Si tuvieran la oportunidad de revisar ese lapso del partido, pueden ver como Los Tuzos atacaban a placer, incluso dándose el lujo de fallar tres embates con sello de gol.
Gómez Junco resume la actuación del aparato defensivo Rayado a esta frase: una defensa de papel. Una línea de cuatro que parecía de dos, Basanta y Morales aguantando a tres o cuatro atacantes rivales, a Marco Iván Pérez, por favor. ¿Dónde estaban Meza y Paredes?
Un medio campo inexistente, en fin. Para llorar.
Espero con ansia el regreso de Aldo, la recuperación al 100% de Lucho, y que el Cabrito tome un tercer aire.
Sin embargo ninguna eliminación ha dolido más que la del Clausura '08, contra Santos.
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