No sé si es porque no estoy en México, pero la eliminación de La Raya me pegó duro esta vez.
Casi tanto como en aquella del Clausura '08, con La Volpe al mando. Esa en la que el imbécil de Mauricio Morales decidió agregar cinco minutos de compensación en el segundo tiempo, dándole la oportunidad a Fernando Arce de hacer el gol del empate al minuto '94.
Recuerdo que estuve deprimido como dos días. Estuve a punto de llorar, la Caro, la Dulce y el Christian saben perfectamente de lo que hablo: una hora y media de silencio absoluto.
Algo similar pasa esta vez; me ilusioné de más.
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