Entonces pasa el tiempo. Tú estás en cualquier parte, como si nada. Te das cuenta de un chingo de cosas que no habías visto cuando estabas en casa, disfrutas de la edad que tienes, y piensas en cuántas estupideces se te ocurrieron años atrás.
Justo ahí es cuando descubres que la morra que te gustaba en la primaria, esa de la que estuviste enamorado como dos años, se casó. Y es raro, no lo puedes explicar; o sea, ni siquiera fue tu novia, pues.
2 comentarios:
yo se quien es!
Jajajajaja, híjole.
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