17/2/14

Silbatazo final

...por ahí del minuto 72, la defensa rival está súper mal parada, y hay oportunidad de darle vuelta al resultado en un contragolpe. Haces tu última jugada. Tú eres el último hombre al frente, vas contra dos nada más: líbero y portero. El primero te da un poco de lucha, pero tu velocidad lo deja pagando. Ya sólo falta el arquero, a quien te quitas con un recorte hacia adentro. Avanzas solo frente al marco, y defines de pierna derecha; parte externa, toque suave, el balón hasta da unos votes. Fácil. Tu festejo es el de siempre en este tipo de escenarios: trotando con el dedo índice derecho al aire; vista al suelo. Es un buen gol, pero ya sabes.

Unos instantes después del gol que ha puesto en ventaja a tu equipo, el profe te saca de cambio, y en lo que queda de tiempo, pierden el partido.

Al día siguiente, el profe personalmente habla contigo, y te dice que no pierdas más tu tiempo: "En este equipo nunca vas a ser titular. No eres lo que el cuadro necesita". Y dice toda una sarta de estupideces para intentar hacer de tu despedida algo menos incómodo, pero cada frase va superando a la otra, en un sentido ridículo. Hasta el punto en el que dice que puedes regresar a jugar partidos amistosos cuando se requiera de refuerzos. (No mames) te cagas de risa. Sin duda, fue un error jugar para este Club.

Minutos después, haces tu maleta y te vas. Nunca volverás al Club. Es más, hasta te llega la idea de que quizá te estás equivocando de liga y perteneces a una de menor nivel. O a ninguna, en todas es el mismo resultado. Quién sabe cuándo vuelvas a jugar profesionalmente, porque cada paso por un club te confirma que lo mejor es llevarla tranquila y echar puras cascaritas.

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