14/6/13

Mariqueando, nomás

Disculpe usted la cruda, resaca, nostalagia, o como usted guste llamarle al sentimiento de vivir ciclado en la realidad futbolística de México en el '05. Pero es que cómo no estarlo si aquella Selección era un deleite. 

Imagínese usted un equipo tan vertical, que jugaba con un extremo izquierdo permanente, y sólo un centro delantero, en vez de jugar con un segundo delantero o enganche. Es más, qué pensaría si le digo que esa escuadra no utilizaba enganches la mayoría del tiempo; mejor utilizaba dos centros delanteros, y uno de ellos hasta 'tronco', si usted gusta, o 'árbol', como solía llamarlos el mismo La Volpe.

Qué tal si le platico que esa Selección tenía tan clara la idea de salir a proponer el partido, que muy pocas veces iniciaba jugando con línea de 4. Jugaba con dos centrales y un líbero, que para el gusto de la gradería, repartía juego cual mariscal de campo.

¿Y si le digo que esa escuadra contaba con un '9' tan certero en el área, que actualmente mantiene el título de máximo anotador en la historia del Tricolor? Usted no me lo creería. Pero así fue. Ese '9' precisamente dio una actuación excelsa en la Copa Confederaciones de Alemania '05.

Considerando la actualidad de la Selección, ¿qué me diría si le explico que aquella escuadra sólo en uno de los diez partidos del Hexagonal no anotó goles? Es más, ¿y si le relato cómo aquél equipo vapuleó por goleadas a los equipos de Dominica y San Kitts y Nevis? Ya sé que son equipos de un nivel muy inferior, pero este Tri sólo a goleado a Guyana, e incluso recibió gol en el Azteca. Aquél Tri las dejó en ceros. 18-0 y 13-0 fueron los globales, respectivamente. Usted cree que le estoy mintiendo, lo sé.

Si yo le afirmo que desde aquella Selección, ninguna otra ha vuelto a desplegar un futbol tan vistoso y efectivo —porque los goles estaban garantizados— como el de esta escuadra, usted dirá que soy simplemente un charlatán, pero la historia ahí está, escrita. Revise los números de los siguientes siete directores técnicos (en dos procesos mundialistas, con tres interinatos), si quiere, a ver qué encuentra.

Pero es que cómo no recordar y sentir la nostalgia de aquél verano, si la Copa Confederaciones es como un mundialito. Sólo están los ocho mejores del mundo, los mejores de cada confederación. Van las figuras, arreglan los estadios, hasta cambian de cámara para que las transmisiones sean mejores.  Se ve igualito que en un mundial. Cómo no sentir la nostalgia si este Tri está tan lejos de ese nivel.

Por eso la emoción de que ya sea domingo. Pero ahora el sentimiento de incertidumbre, y con la sensación de ser un hincha trinitario, cuando Leo Beenhakker metió a Trinidad y Tobago por primera vez a un mundial. El detalle es que México ya ha estado en esta justa varias veces, e incluso se ha alzado con el título.

No hay comentarios: