En un sinnúmero de ocasiones he visto con desdeño a todas las personas que sufren de alguna adicción a cualquier tipo de droga (alcohol, tabaco, medicamento, sustancias ilícitas, etc.), argumentando que dejar de ser adicto es una cuestión de actitud y fuerza de voluntad. Incluso, algunas veces hice hincapié en su debilidad como persona al no poder autocontrolarse y evitar este tipo consumo.
A penas anoche me di cuenta que yo también soy un adicto, y peor que ellos. En definitiva mi droga es el futbol. No puedo dejar de consumirlo en cualquiera de sus presentaciones: partidos oficiales, amistosos, resúmenes, repeticiones, mesas de análisis, columnas, reportajes, fotografías. Soy un 'junkie'.
Y cuando digo que soy peor que las personas adictas a las sustancias catalogadas oficialmente como 'drogas', es porque a ellos este consumo al menos les provoca placer, de la manera en que cada persona lo capitaliza. Pero a mí no. Sería un mentiroso si dijera que ver jugar a la Selección es un placer, es más, ya ni siquiera es un gusto, simplemente no puedo dejar de hacerlo; es una especie de enfermedad, necesito ver los partidos.
Mis días no son iguales cuando no hay futbol. El verano, a pesar de ser mi estación favorita del año, no me sabe igual cuando no hay partidos. Quizá por ello mis mejores recuerdos en verano sean de cuando se juegan mundiales, copas América, Confederaciones, u Oro.
Recuerdo aquellos días cuando saber que se aproximaba un juego de la Selección era sinónimo de emoción en mi persona, y algunas de las que me rodeaban. El Tri provocaba esas ganas de ver en vivo cómo enfrentaba al rival en turno. Y no estoy hablando de hace mucho tiempo, aunque debo admitir que eso pasaba con mucha mayor frecuencia cuando La Volpe dirigía la Verde.
Ahora los partidos de la Selección son más bien una especie de 'vamos a ver qué pasa, a ver cómo juegan'. Ya ni siquiera hay certidumbre en el estilo de juego en el combinado nacional.
Cuando era más chico escuchaba con mucha frecuencia palabras que en ese momento no tenían sentido para mí: "siempre es lo mismo con la Selección, tengo como 30 años viendo lo mismo". A mis 16 años me había tocado mas bien ver actuaciones sobresalientes del equipo mexicano en mundiales y contra equipos de gran jerarquía. Mas sólo una eliminatoria completa rumbo a un mundial. Por eso para mí era incongruente la afirmación de mis mayores. Obviamente no había tomado en cuenta que el Tri tiene prácticamente toda su historia cumpliendo con derrotas o empates decorosos frente a grandes rivales, pero una irregularidad increíble contra los rivales de esta zona.
Ahora que lo pienso, todo tiene sentido. Yo ni siquiera soy un viejo y ya puedo presumir que tengo 16 años viendo lo mismo. Los 'ya merito' contra Bulgaria en el '94, Alemania en el '98 y Argentina en el '06, y la derrota increíble frente a Estados Unidos en el '02, y un sinnúmero de partidos inverosímiles frente a rivales de Concacaf en casi todas la eliminatorias —haciendo hincapié en esta— rumbo al mundial, excepto con La Volpe al mando, por supuesto.
Una vez una novia me contó sobre una teoría que sostiene determinado personaje del cual no recuerdo su nombre —re mal informado el vato—, en la cual afirma que en algún punto del transcurso del tiempo, todas las combinaciones entre objetos, colores, símbolos, formas, y situaciones, se agotan, por lo que sufren una especie de 'reset', y se repiten nuevamente; como una especie de 'loop' infinito.
Quizá eso es lo que está pasando con el Tri: se acabaron todas las combinaciones posibles entre el seleccionado nacional, la FMF y sus gustos e intereses, los técnicos con variantes, y las generaciones en las que destaca un jugador con huevos y la habilidad de sacar adelante todo un cuadro —aunque la verdad Corona puede cumplir perfectamente con este rol—. Por lo que la historia y tiempo —que de acuerdo a sí misma consta de un período muy corto (cuatro años en cada proceso mundialista)— de la Selección sufrió un 'reset' cuando el Vasco dejó las riendas de la Verde, y está cumpliendo con el inicio del ciclo.
Digo, si uno compara a los DT al frente del Tri, puede encontrar similitudes, por más corta que haya sido su estancia. Menotti, La Volpe y Flores. Mejía Barón, Aguirre, Eriksson, y De La Torre. Meza, Ramírez, y Sánchez. Milutinovich y Lapuente. Aunque la mayoría de ellos no sepa jugar con otro parado que no parta de una línea de 4.
Ni siquiera sé de cuál otra manera puedo expresar lo que me provocó el partido de anoche.
Reafirmo que soy un adicto, porque obviamente ya estoy todo ilusionado y esperando el domingo para ver el partido frente a Italia. Con la camiseta bien puesta, claro.
Reafirmo que soy un adicto, porque obviamente ya estoy todo ilusionado y esperando el domingo para ver el partido frente a Italia. Con la camiseta bien puesta, claro.
- México 0 - 0 Costa Rica
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