Pues, qué te digo, Perro. Aquí estamos otra vez. Por si las cosas no fueran graciosas, ni siquiera seis meses después de la eliminación pasada, como si el destino quisiera que tu afición acabe por odiar a La Raya. Si bien dicen que el futbol da revanchas, y sin duda esta es la tuya; con la herida aún sin cicatrizar.
Ahora sí creo que puedes avanzar por encima del equipo de mis amores. Por lo visto en 17 fechas, eres mucho mejor que tu rival en turno. Aunque como bien sabemos, eso importa poco en las liguillas. Para muestra, lo que ocurrió exactamente la Liguilla pasada: tú no eras el favorito, jugaste mal en casa, pero en Monterrey estuviste a punto de vencer a los locales. Quizá los papeles se inviertan esta vez, tal y como sucedió con los lugares que tú y La Raya ocupan en la tabla de clasificación.
Pero independientemente de esto, esta vez te mereces avanzar. Ve lo que has hecho: tienes un año y meses en la primer categoría del futbol mexicano, y ya conseguiste dos liguillas en tres torneos; calificaste como sublíder, has sido líder del torneo, tu nivel nunca fue tan consistente, y lo más importante: ya estás en tu primera Copa Libertadores.
Es por eso que me pregunto: ¿cómo puedes seguir teniendo esta calidad de aficionados? Y vaya que esta conversación salió de la nada, Perro, sin afán de molestar. Te paso el fragmento textual, amigo.
—Así es, hasta cuando el Xolo sea campeón, ahí voy a hacer mi transición; por el momento, no.
—Pero tú eres Puma, ¿no? Mantén tus raíces.
—Tengo mi raíz a todo lo que da, pero como le dije a mi familia: "el día que yo voy a ser Xolo, es cuando ganen el futbol mexicano; mientras, soy Puma, les guste o no". Ya sabes que yo no soy de medios colores, o soy, o no soy.
Mira nada más la gente que te alienta, Perro. Es ahí cuando me doy cuenta que mereces una mejor afición, una educada, que sepa lo que dice sobre ti. No una bola de villamelones y 'barras' que sólo cantan para estar en el relajo y entrar gratis a tu casa. Ojalá que algún día tu afición entienda de qué se trata. Por lo pronto nos quedan el jueves y el domingo.
De los boletos ni hablemos, que no pienso ir a ver a mis Rayados ni aunque me regalen el boleto. No pienses que los he abandonado, eso nunca; simplemente no quiero privarme de mentar madres a diestra y siniestra. No te deseo suerte, por que quien la necesita es La Raya. Nos vemos mañana.
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