23/1/13

Entrevista al refuerzo

—Platícanos acerca de la situación con tu contrato en un inicio.
—Básicamente lo que pasó fue que desde mi llegada a la institución, yo manifesté mi deseo de no quedarme, sino únicamente entrenar unos meses con el equipo. Pero en base a mis declaraciones, el profe entendió que yo no quería pertenecer al club en ningún sentido.
—¿El director técnico pensó que ibas a tomar una actitud como la de Nery Castillo o Ángel Reyna, en su momento?
—Algo así. Pero en realidad era que yo no quería comprometerme con la afición haciendo declaraciones falsas. Como cuando algunos jugadores llegan a un club e inmediatamente empiezan a expresar que ya sienten los colores de la camiseta y lo que representa su gente. No digo que no suceda, simplemente en ese momento yo no me sentía así, y no quise mentir.
—Entonces tú no querías venir a este club.
—No sabía nada. De repente me dijeron que iba a hacer pruebas con el equipo, y el profe habló conmigo personalmente para ver cómo andaba de ritmo. La verdad es que desde el principio me trataron bien. Pero yo no estaba seguro de qué iba a pasar conmigo, mi paso por el equipo anterior a este fue un poco decepcionante,  por eso decidí salir por cuenta propia.
—En algunos medios tu salida se manejó como una actitud de 'estrella', arrogante, vaya.
—Para nada. Sé que fui tajante al pedir mi salida y la recesión del contrato, pero no tuvo que ver con que yo me sienta un jugador estrella. El técnico me utilizaba muy pocos minutos, y aunque igual me tocó disputar partidos importantes, la relación se desgastó.
—¿Cuál es la situación actual de tu contrato?
—Acabamos de cerrar las negociaciones hace unos días. Fue un proceso ríspido en los últimos días antes de hacerlo, incluso un día después en el primer entrenamiento. Pero afortunadamente parece que llegamos a un entendimiento.
—¿Por qué era que no se habían cerrado las negociaciones?
—Había unas cosas que al profe no le gustaban de mi comportamiento en la cancha, ciertas actitudes que tomé en partidos con clubes anteriores. Entonces el profe temía que fuera a suceder lo mismo conmigo en esta institución. De manera que estuvimos trabajando durante los entrenamientos en base a eso.
—¿Cómo te sentiste durante el período de prueba?
—Ocupado. Sabía que había cosas que no estaba haciendo del todo bien, entonces quería apuntalar esos detalles para estar en la mejor forma posible, y que el profe pudiera disponer de mis servicios.
—¿Cómo te sientes ahora?
—Muy bien; tranquilo. Pasa algo curioso. Desde mi llegada a la institución se corrieron rumores en los medios de otros refuerzos para el club. Promotores ofreciendo una gama de jugadores con más experiencia que yo en esta posición. Incluso a la fecha siguen las ofertas hacia la directiva. Entonces a pesar de las críticas externas, a uno le da tranquilidad saber que todos quieren jugar para esta institución, pero la directiva te da la confianza, a pesar de ser un refuerzo más joven.
—La experiencia es algo clave para jugar en este equipo. ¿Qué tanto crees que tu edad pueda afectar en tu rendimiento?
—Es algo que tengo presente. Incluso en algunas ocasiones he escuchado decir que todavía 'estoy verde', y tienen razón. Pero a mí lo que me resta es trabajar para conseguir las metas de la institución y de mis compañeros.
—Trascendió en algunos medios que en base a tu estilo de juego, tenías poco o nada que ofrecerle al director técnico como nuevo refuerzo.
—Sí escuché (risas). Pero creo que es normal. Siempre va a haber gente a la que no le guste cómo hago las cosas, y es válido. Sobre todo en el período que se dieron las críticas (durante las negociaciones); todos quieren venir (al equipo). Sin embargo quien va a decidir es el director técnico, precisamente en base a mi rendimiento en la cancha. Por dar un ejemplo, a mí me parece que Ricardo La Volpe es un estupendo director técnico, pero mucha gente piensa lo contrario. Así es esto.
—El profe se expresó bien de ti en el último encuentro. ¿Cuál es tu opinión con respecto a esas críticas?
—Gracias (risas). No, la verdad es que fue un partido complicado, de repente al profe no le parecían mis movimientos en la cancha. Pero al final creo que supimos encarar la situación, y lo importante es que rescatamos el punto.
—Pues, muchas gracias por la entrevista.
—No, al contrario. Gracias a ustedes.

10/1/13

Aleluya

Parece que ayer hice mi tan ansiado regreso triunfal a las canchas. La Lulú me consiguió el conecte con uno de sus miles de amigos alrededor del mundo, para que finalmente, este tronco (su servidor; de ustedes, porque de ella soy chófer), pudiera volver a patear el balón de manera más 'formal'.

Fui titular y jugué los 40 minutos (al parecer el equivalente a 90 en un partido de Futbol 7), porque a penas se completaron conmigo. Inicié de central derecho, después me subieron a la media, cambié a central izquierdo, y finalicé en la misma posición que empecé.

El equipo me recuerda a los inicios de La Obrera (uff), pero nada se le compara a esa bola de cabrones.

Perdimos 1-6. No tuve que ver en ninguno de los goles, en ambos sentidos (positivo y negativo). Y según los comentarios del equipo, jugué bien. Quizá lo dijeron para que siga jugando con ellos y puedan completarse (evitándose la pena de recibir golizas cada semana). Pero haiga sido como haiga sido, me sentí bien, y voy a regresar hasta que ellos prescindan de mis servicios.

La neta estoy re contento.

9/1/13

La película del campeón

Habrá que esperar a que el documental aparezca en las pantallas de Cinépolis, para confirmar nuestras teorías con respecto a ese amado Oro Olímpico, obtenido por la Selección Mexicana en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

El trailer sólo muestra imágenes del vestidor antes del partido. Eso tiene sentido. Quizá la FMF pensó: "pues ya estamos en la final, hay que grabar por si ganamos". Pero si ya el documental completo muestra imágenes de todo el torneo de futbol olímpico, entonces ya hay para 'malpensar'. Digo, qué casualidad hacer un documental sobre la Selección Mexicana que participa en los Juegos Olímpicos —por la que nadie daba un peso antes de iniciado el torneo—, y que ésta resulte ganadora del certamen.

Pero tampoco hay que ser pesimistas y adelantarse a los hechos. Vamos a esperar.

 

2/1/13

2012 (Breaking Riveros)

Desde que empezó el año sabía más o menos cómo estaría el panorama los primeros meses: el cerdo de mi jefe —valiéndome de este término mal empleado, ya que esta especie de animal no es ni una cuarta parte de lo sucio que es el ser humano, en todos los sentidos— no quería que me quedara en el departamento, así que utilizó los medios más sutiles para provocar mi renuncia, y lo logró.

Así es que de entrada, estaría unos meses sin trabajar, seguiría dependiendo de mi Madre, y viviendo en un vecindario del que estaba harto. Eso aunado a una depresión de adaptarme a mi nueva vida, lejos de mis amigos más queridos, solo, y por supuesto, con el antecedente de mi último arresto.

No veía nada bueno en mi vida —salvo la China, a quien meses después le daría un par de balazos—, según yo, claro está. Sólo podía pensar en la injusticia de ese policía corrupto, y mi ficha. Incluso busqué la manera de vengarme legalmente. 

Al poco tiempo conseguí un trabajo inesperado, y una nueva casa. De repente todo se volvió fácil. Perdí el piso y olvidé las responsabilidades. Iba por un camino inexplorado. Entonces Jesucristo se molestó y me jaló las orejas: "todavía no, pero si le sigues así, vas derechito a la muerte; abre los ojos". Entonces desperté en el baño de la Cruz Roja, con la cara adormecida y un ojo cerrado. Minutos después entendí lo que trataban de explicarme.

No me atreví a tomarle fotos al carro. Nada más tengo mi foto de cómo estaba al día siguiente del choque, y  la cicatriz en el lado izquierdo de mi barbilla; esa que la mamá de la China tanto me quiso borrar.

Ahí entendí que estaba equivocadísimo, y que tenía una segunda oportunidad —no me volví Cristiano, ni nada por el estilo—. Hice todo bien durante cuatro meses. Hasta que una noche, en una de las mejores pedas del año, regresó esa personalidad retorcida que no recordaba, y que pensaba sólo era una anécdota, ya que sólo había aparecido una vez, hace cuatro años. Esa noche bautizaron a mi lado B como 'Riveros'.

Es lo más desagradable y difícil de controlar. En cinco meses ha aparecido dos veces, y ha dado indicios de reaparecer en varias ocasiones. La primera vez fue chistoso para mis amigos; la segunda casi pierdo a uno de ellos por una tontería. Tanto alarde hago sobre la capacidad de mi memoria, y Riveros es la única 'persona' que borra completamente mis recuerdos. Cuando él está, yo no.

No creo mucho en los propósitos de Año nuevo y esas cosas, pero para este 2013, mi principal objetivo es eliminar a Riveros de mi organismo. Supongo que él es la acumulación de mi coraje y molestias reprimidos, canalizados en una personalidad que aparece cuando he perdido toda la conciencia para expresar lo que siento de manera prudente y adecuada.

Quiero entender esto, porque esa es la única manera de controlarlo.

No todo es basura. El año pasado, cuando decidí que lo mejor era estar solo, me reencontré conmigo mismo, y me fui de luna de miel. Pero antes de eso, fui a partirle la madre a la China, para que viera que yo no me la merezco, o que no valgo la pena, o que se equivocó; aunque yo no creo que los noviazgos fallidos sean errores, de todo se aprende por más que nos cague.

En la recta final del año, La Raya se llevó el tercer lugar en el Mundial de Clubes, el Chelito salió campeón de goleo en el mismo torneo, y mi amor le anotó un golazo al Chelsea.

Por estas fechas también me han hecho enojar, pero creo que son pruebas (que valen la pena) para aprender a controlar mis impulsos, además de algunos corajes injustificados.

29/11/12

Look around

For some of us, life is too fucking funny and so damn good, that complain or weep, would be stupid. And I'm not talking about the ticket, but what's behind the ticket. 


Someday soon, if you find me, want to grab a couple of beers, and hear a guy talking about soccer two hours, I'll tell you the story.

28/11/12

Resumen de medio tiempo

Que no cargues mi maleta (sólo pasó una vez). Deberías de ayudarme siempre.
Que no me trates bien.
Que no me abras la puerta del carro.
Eres un bipolar. Puedes ser bien lindo, y de repente haces comentarios muy pesados.
Eres muy conflictivo.
Eso de andarme mordiendo el brazo, no está bien.
Me caga que uses tus camisetas de los Rayaditos. La vez que nos vimos en el Centro, pensé: "ay, qué vergüenza que me vean con él así". Pero como ya habíamos quedado y andabas solo, pues me dio lástima dejarte.
Me re caga tu grupo. Está bien pinche cursi. Y luego la música, está bien lineal, le falta algo que la haga que truene. Ah, y el otro vocalista canta mucho mejor que tú, deberías darle chance de que cante más.
Odio que me digas 'morra'. Pareces 'cholo'.
La carrilla que me das enfrente de la gente: fatal
Las escenitas con tus amigos: peor.


"Ánimo muchachos, que todavía nos faltan 45 minutos, y ya vamos perdiendo".

27/11/12

Carta al Perro #7

Lo que hiciste el domingo fue excepcional, Perro. Nunca dudé que pudieras anotar esos dos goles tan ansiados, pero honestamente no pensé que pudieras mantener tu puerta en cero.

La tarde del domingo fue auténticamente una película. Venir de un marcador adverso de dos tantos, cerrar en casa, neutralizar a la mejor ofensiva del torneo, que nunca —salvo ese día, claro está— se fue de la cancha sin hacer al menos un gol; no recibir la marcación de un penal claro, y a pesar de eso, no conseguir el número necesario de goles para avanzar, sino uno más del número mágico.

Todos estallamos en júbilo. Victoria; sí, señor. Tijuana llega a su primer final, en apenas un año y medio de estancia en la Primera División del futbol mexicano. Imposible negar que todo el Estado cerró la noche de fiesta.

Todo fue perfecto. Fidel Martínez no había disputado un sólo minuto en la Liguilla, y ese domingo inició, consiguió el primer tanto de la noche, y se fue antes de finalizar el partido en un baño de aplausos. Duvier Riascos puso el segundo gol para conseguir el pase momentáneo. Y Richard Ruiz, que no anotaba desde el 26 de octubre de 2011, cerró la pinza con un 3-0 que terminó siendo definitivo.

Cirilo Saucedo volteó al cielo para dar gracias a quien sea le haya rezado allá arriba. Mohamed lloró en cuanto escuchó el silbatazo final, mientras era guiado hacia los vestidores por Gustavo Lema, quien no paraba de gritar "vamos, carajo", a la afición canina. 

Sólo faltó el reencuentro del galán de la película —que pudo haber sido David Beckham—, con la mujer que minutos antes había discutido porque él se la pasa pateando un balón. Lo que no le pasó a Kuno Becker ni en el cine, vaya.

No pude evitar pensar —fríamente— en cuán fácil te fue superar al equipo de León. Pero no dije "no, esto es legítimo", intentando engañarme. Y es que así pareció. Si bien los jugadores son buenos para simular faltas, sabemos que el llanto de alegría y algunos gestos de felicidad, son imposibles de fingir, de no ser por un actor profesional. 
Por supuesto no puedo comprobar que la Liguilla fue comprada, pero conforme pasan los días, esa idea se vuelve más convincente.

Dejemos de lado la Liga. Una vez dentro de las finales, tus dueños deciden hacerte grande de una vez por todas. Entonces compran a La Raya, y esperan al rival que viene para hacer la misma propuesta; así hasta la final. El Club Tijuana hace historia y se convierte en el primer equipo en conseguir un título a menos de dos años de haber ascendido. No suena ilógico, ¿verdad?

Ahora vamos a los hechos. En el partido de ida contra La Raya en el Tec, Mohamed te metió atrás, y de suerte conseguiste el gol del triunfo. Eso aunado a un mal rendimiento del equipo local. Pero en la vuelta, ni con sólo dos ausencias del cuadro titular pudieron superarte, a pesar de que jugaron mejor que tú los 90 minutos, y en tu casa.

En la ida contra León todo salió de acuerdo a la normalidad; pero qué tal en la vuelta. El albañil de mi casa lo resume mejor que yo: "¿Cómo va a ser posible que en un partido, los Xolos le metan tres goles al equipo que más anotó en el torneo, y a parte, el León no meta ni las manos?"

Lo siento, Perro, pero es inevitable dejar de lado las cuestiones políticas tomando en cuenta cuatro factores: el poder de convocatoria del futbol a nivel nacional; tus dueños son militantes del Partido Revolucionario Institucionalista (PRI); son aspirantes a las elecciones locales el año entrante; y son parte de la misma comuna que el presidente electo.

Para ponerle más sabor al caldo, ayer —durante el informe de gobierno de quien se rumora será su contrincante en la contienda interna del PRI, por la candidatura a gobernador del Estado— , uno de tus dueños declaró que tú eras priísta, y que por supuesto atraerías votos al partido. El tipo es un crack.

Además, como lo publicó un columnista de Milenio —y vaya que yo dudo de su credibilidad—, el equipo al que te enfrentas, es originario del Estado de México. Obviamente el partido definitivo se jugará en Toluca. Quiénes crees que se van a ver las caras el próximo domingo. ¿Me explico, Perro? Una auténtica fiesta tricolor.

Claro que todo esto podría ser una increíble coincidencia, y tus dueños están sabiendo aprovechar la fiebre Xoloitzcuintle. Digo, algo así como lo que pasó con El Tri en los Juegos Olímpicos; de pura suerte, pues.

20/11/12

Carta la Perro #6

Siempre hubo algo de agrado por verte jugar, por saber que andabas bien, y más que nada, porque al fin Baja California contaría con un equipo de futbol en Primera División. Las dimensiones que tu ascenso cobró fueron las esperadas. Desde que el Estado se enteró que habías clasificado a las rondas finales, en la temporada que se pelea por subir a la primera categoría, las redes sociales se llenaron de tus fotografías —qué guapo lucías, y luces, por cierto—.

Yo todavía estaba en Paraguay, y ni siquiera por Internet pude seguir tus partidos; todo era vía notas periodísticas. Para mi sorpresa, lograste lo que todos queríamos. Y ahora sí, los corazones de todo aficionado cachanilla al futbol, se partieron en dos, y se volvieron mitad caninos, y mitad cualquier equipo que te guste; sobre todo Chivas y Águilas. Ya sabes cómo funciona esto de los colores.

Curiosamente, al regresar a México, mi ciudad destino era Tijuana. Mis convicciones nunca estuvieron en duda: soy Rayado, pero estoy con el Perro; sin renunciar a mis colores. Admito que en algunos momentos estuve a punto de ser presa de la fiebre Xoloitzcuintle, pero además de que no quería caer, el destino me hizo entender de qué se trata esta parte tan fundamental en mi vida.

Busqué trabajar para tus dueños, y lo conseguí. Una vez dentro, entendí cómo funcionan las cosas a nivel directiva, y a fondo. Al principio todo iba bien, era muy feliz. Después de todo, había una posibilidad de que al finalizar la temporada, alargara mi estancia con tu equipo de trabajo. Al menos eso decía mi supervisor, con mucha seguridad.

A veces dudaba de mí mismo, era difícil no sentirse arraigado con los colores de un equipo del cual pensaba, respiraba, hablaba, y comía, diariamente. Pero tus dueños casi provocan que terminara odiándote. La hipocresía del director del área en la que yo laboraba, me hizo pensar en dejar la institución. Las señales ya eran muchas, pero todo se puso en perspectiva cuando La Raya visitó la frontera. Esa noche entendí que mi corazón es completamente albiazul, y que absolutamente nada va a cambiar eso.

Sin embargo fui educado. Esperé la semana que me quedaba de contrato, y entonces les di las gracias a tus dueños por haberme dejado colaborar para esta causa.

Trabajar para tu gente me hizo daño, Perro. Acabaron por romper el enamoramiento que tenía por ti, pero estuvo bien. Así tenía que ser.

A lo que voy con todo esto, es que una vez habiendo pasado por esa montaña rusa de emociones a tu lado, puedo decirte que estás donde te mereces. Y me caga aceptarlo, porque al final acabaste cobrándote la revancha que el futbol te dio, y quizá de una manera no tan merecida, pero en este deporte los merecimientos no sirven para nada. 

Ahora sí estoy contigo, pero no te confundas, que esto no es un 'peor es nada' o por conveniencia. Es porque siempre vas a estar ahí, pero detrás de La Raya, siempre detrás. Ojalá que seas campeón.

Nada más recuerda que cuando tu nivel futbolístico caiga nuevamente en los altibajos y la irregularidad —porque vas a caer, así es esto—, la mayoría de la gente que ahorita está haciendo filas eternas para comprar un boleto y verte el domingo en vivo, estará en su casa alentando desde lejos al equipo por el que alguna vez empezó a ver futbol.

17/11/12

Carta al Perro #5

Un día antes del partido, en Argentina, un perro invadió la cancha durante el encuentro entre Independiente y Belgrano; el momento fue un deleite. 
Esa misma noche, cuando salí a correr, pasó lo que nunca: un perro corrió primero tras de mí, y después a mi paso, durante unos minutos. 
Y justo a la hora de iniciar tu enfrentamiento ante La Raya, aquí mismo en Tijuana, se inauguró una exposición fotográfica que contiene una serie relativa a los perros callejeros de la ciudad.

Quizá esas también fueron señales, digo, ya sabes que yo sí creo en esas cosas.

La llave es tuya, Perro. Ahí está la puerta entreabierta para una posible entrada de tu rival en turno; pero si tú quieres la puedes cerrar, para nunca abrirla de nuevo. Algo así como lo que hiciste la noche del jueves en el Tec.

Para nada critico tu estrategia, todas son válidas. Unas son menos vistosas, pero al final son estrategias, y si algo he aprendido en esto del futbol, es que cada quien tiene la suya.

Cualquiera podría pensar que el Turco, antes de llegar a Tijuana, tomó un curso intensivo con César Millán para poder dirigirte, porque lo que ha hecho contigo, es un auténtico adiestramiento. Con Del Olmo eras un cachorro: alegre, acelerado, ingenuo, sólo querías jugar. Pero con Mohamed encontraste la madurez. Eres celoso, sobrio, desconfiado, seguro, y sobre todo, ordenado.

Cada momento que pienso en lo que va a suceder mañana, escucho las voces de los cronistas en los últimos minutos de juego –esos en los que pasan la repetición de los goles–, narrando una tarde épica del cuadro visitante. Ovacionando al Chupete por volver inspirado, y en general a La Raya por recuperar ese juego vistoso que han olvidado. Por supuesto que son las fantasías de un niño.

Sin embargo, hay una cosa que aún no logro descifrar: cómo te vas a parar mañana. Desde que llegaste al máximo circuito del futbol mexicano, en tu condición de local, nunca has tenido que sentarte a esperar los embates del rival. Siempre te has visto en la necesidad de jugar verticalmente. Por eso no te imagino cuidando durante 90 minutos, la ventaja de un sólo gol. No sé si sabes jugar así, no sé si vas a poder; es más ya ni siquiera sé qué es más conveniente: que ataques o que aguantes.

Por supuesto que voy a hacer lo mismo que el torneo pasado: me voy a ir a un bar para ver el partido, e incluso probablemente vaya a usar la misma ropa. La última vez que lo hice, perdiste. Aunque obviamente eso no significa absolutamente nada.

14/11/12

Carta al Perro #4

Pues, qué te digo, Perro. Aquí estamos otra vez. Por si las cosas no fueran graciosas, ni siquiera seis meses después de la eliminación pasada, como si el destino quisiera que tu afición acabe por odiar a La Raya. Si bien dicen que el futbol da revanchas, y sin duda esta es la tuya; con la herida aún sin cicatrizar. 

Ahora sí creo que puedes avanzar por encima del equipo de mis amores. Por lo visto en 17 fechas, eres mucho mejor que tu rival en turno. Aunque como bien sabemos, eso importa poco en las liguillas. Para muestra, lo que ocurrió exactamente la Liguilla pasada: tú no eras el favorito, jugaste mal en casa, pero en Monterrey estuviste a punto de vencer a los locales. Quizá los papeles se inviertan esta vez, tal y como sucedió con los lugares que tú y La Raya ocupan en la tabla de clasificación.

Pero independientemente de esto, esta vez te mereces avanzar. Ve lo que has hecho: tienes un año y meses en la primer categoría del futbol mexicano, y ya conseguiste dos liguillas en tres torneos; calificaste como sublíder, has sido líder del torneo, tu nivel nunca fue tan consistente, y lo más importante: ya estás en tu primera Copa Libertadores.

Es por eso que me pregunto: ¿cómo puedes seguir teniendo esta calidad de aficionados? Y vaya que esta conversación salió de la nada, Perro, sin afán de molestar. Te paso el fragmento textual, amigo.

—Así es, hasta cuando el Xolo sea campeón, ahí voy a hacer mi transición; por el momento, no.
—Pero tú eres Puma, ¿no? Mantén tus raíces.
—Tengo mi raíz a todo lo que da, pero como le dije a mi familia: "el día que yo voy a ser Xolo, es cuando ganen el futbol mexicano; mientras, soy Puma, les guste o no". Ya sabes que yo no soy de medios colores, o soy, o no soy.

Mira nada más la gente que te alienta, Perro. Es ahí cuando me doy cuenta que mereces una mejor afición, una educada, que sepa lo que dice sobre ti. No una bola de villamelones y 'barras' que sólo cantan para estar en el relajo y entrar gratis a tu casa. Ojalá que algún día tu afición entienda de qué se trata. Por lo pronto nos quedan el jueves y el domingo. 

De los boletos ni hablemos, que no pienso ir a ver a mis Rayados ni aunque me regalen el boleto. No pienses que los he abandonado, eso nunca; simplemente no quiero privarme de mentar madres a diestra y siniestra. No te deseo suerte, por que quien la necesita es La Raya. Nos vemos mañana.

10/11/12

Señales

Para matar la cruda, vamos a desayunar birria. No alcanzamos lugar en ninguna mesa que esté sola, entonces nos sentamos acompañando a una familia. Nadie de nosotros habla; no puedo evitar escuchar la conversación entre el padre y el hijo:

–No, a mí no me gusta el Toluca para que se lleve el campeonato.
–Pero traen buen técnico, el Ojitos. Es un buen equipo.
–No termina de convencerme. Ni el América.
–Esos de plano, no.
–A mí se me hace que si el Monterrey se mete a la Liguilla, se la viene llevando.

Fin. Sonrío como un niño con juguete nuevo, y ese vato ya me hizo el (medio)día.

9/11/12

Ándele

We're lying in bed:

–Oye, ¿y vamos a ver el partido?
–¿Cuál?– finjo demencia.
–Pues el de tus Rayaditos.

(¡Es en serio?)

¿Qué se supone que debes hacer en ese tipo de situaciones? Obviamente, esto es lo que me habría encantado que cualquiera de las chicas que he sido novio, me hubiera preguntado en su momento. Por supuesto, nunca sucedió. Pero además, nosotros tampoco somos novios. Ni siquiera sé qué somos.

¿Por qué quiere ver el partido conmigo? Ni siquiera le gusta el futbol, además –en base a la experiencia, claro está–, yo ya me volví re mamón para estas cosas. El último partido de La Raya que vi con alguien fue en la jornada 9, y porque era en casa de una tía. De ahí, los demás los he visto solo. Y con alguna novia, menos: 8 de julio de 2011.

Obviamente le super-saqué la vuelta a la pregunta y me fui al baño. Espero que no me vuelva a preguntar.

7/11/12

Somos La Raya este sábado

Es miércoles. Por alguna extraña razón el nervio y las ansias que debían invadirme, no están; sólo las ganas y la emoción. Decido comer más temprano, para salir a correr antes del partido. Llego a casa y veo la hora; entonces empiezan los nervios. Salgo a correr con toda la adrenalina. Ya quiero llegar.

Mientras corro sé que no voy a llegar a tiempo, que el juego ya tendrá algunos minutos transcurridos. Abro la puerta, prendo la televisión, y el partido no es transmitido. Prendo la computadora: 12 minutos de juego, La Raya gana 1-0. Qué belleza, soy feliz.

Me descuido unos minutos, y penal para los Diablos. 1-1. Y un poco después, gran jugada de Rodríguez y el Pájaro, para el 1-2. Me lleva el carajo. La felicidad se transforma en coraje instantáneamente. Suena el teléfono, no tengo ganas de hablar, me muestro cortante; ni sé qué estoy diciendo mientras respondo.

Medio tiempo. No estoy tranquilo. Incluso estoy más molesto. Inicia la segunda mitad. El teléfono suena otra vez, y ahora es mi mamá. Trato de no verme pesado:

–Qué onda, Ma.
–Qué onda, chamaco. Me dijiste que te hablara en la noche.
–Sí, ¿qué te dijeron de la tarjeta?
–Todavía no voy al banco.
–Ah, ok, cuando vayas me avisas.
–Sí. ¿Ya tienen agua?
–No– ya quiero colgar para no regarla.
–Híjole, y es que dijeron que a algunas zonas de la ciudad les iba a llegar el agua hasta mañana.
–Ya tenemos agua de reserva.
–¿Qué?
–Que ya tenemos agua de reserva
–¿Estás ocupado?
–Estoy viendo el juego de los Rayados.
–Luego te hablo, para que lo veas.

La Raya empieza a jugar un poco mejor. El ataque comete un error: pierde el balón, derivando en un contragolpe Choricero, que Basanta evita con la mano. Segunda tarjeta amarilla, y expulsión. Un payaso entra a mi cuarto y me carga. No sé qué hacer. Pienso en apagar la computadora, pero soy fiel a mi equipo, y un masoquista.

En un milagroso despliegue Rayado, el Chupete pesca un rebote en el área, y como el genio que es, observa la posibilidad de que le regalen un penal. Entonces, mueve el balón en dirección de recorte, pero su cuerpo no sigue la misma trayectoria, por el contrario, afloja la pierna izquierda y choca la pierna derecha con la misma parte del cuerpo del defensa rival, hasta enredarse y caer. Francisco Chacón silva, la farsa es todo un éxito. Por supuesto que no había penal en la jugada, pero a estas instancias del partido –y del torneo– mi moral futbolística no me acompaña.

Sólo puedo pensar en el famoso concepto de la 'justicia divina'. Imagino a mi ídolo andino volando el penal. Sonrío de nervios, me tapo lo ojos, me tomo de los cabellos. Suazo cobra de manera magistral, para conseguir su gol número cien con la camiseta que quiero que me entierren cuando muera. Grito como el loco en el que me transformo cada vez que juega La Raya.

Los diez hombres Rayados que quedan en el campo reciben una inyección de motivación, y juegan mejor que cuando eran once. Mi corazón late fuertemente. Finalmente el Vuce decide mandar al campo a Reyna. Me alegro. El equipo visitante recibe severos embates albiazules, pero sin recibir gol. El Vuce manda a Carreño a la cancha, y siento el nervio de que en un contraataque Escarlata se nos vaya el punto que nos mantiene con algo de esperanza. 

Tiempo de compensación: tres minutos. La defensa del Toluca comete un error en la salida, y mi amor toma el balón: corre como un loco hacia la portería que defiende Talavera, aguanta jalones, estoy enamorado, en fracciones de segundo imagino mi éxtasis al ver entrar el gol que nos da medio boleto a la Liguilla. Mi corazón late más fuerte, estoy a punto de gritar, Aldo tira, y Talavera desvía a córner. Mi grito es una mezcla de groserías y lamentos.

Se acabó el partido. Las oportunidades de que La Raya avance a la fiesta grande son remotas, pero sigo esperanzado. Sólo estoy pensando en el sábado.


Dato curioso: Los torneos en los que he publicado posts con respecto a los resúmenes de cada jornada, La Raya se ha metido a la Liguilla. El año pasado, durante el Clausura '11, publiqué siete resúmenes: Rayados avanzó a la siguiente ronda de última hora, pero se despidió inmediatamente. En el Apertura '11 no publiqué ningún resumen y La Raya no avanzó. En esta primera edición de la Liga MX he publicado tres resúmenes, y mi equipo está al borde de la eliminación. 
Estoy consciente de que ninguna de las dos cosas tiene relación directa con la otra.

31/10/12

Del terror

Hay una posibilidad enorme de perder el clásico, este sábado. La razón: 'Chiquimarco' será el arbitro. Gracias (con tono 'Barbie Guía' en Toy Story 2).

29/10/12

No preguntes

Zule es una de mis compañeras en la oficina. Ella es quien se encarga de entregarnos el calendario de guardias cada mes. En teoría las guardias ya están asignadas casi por defecto, es decir, hay un patrón que se repite hasta que alguien de nosotros solicite un cambio, salga de vacaciones, pida algún permiso, etcétera. A Zule siempre le toca hacer sus guardias después de mí.

A finales de septiembre, mientras nos poníamos de acuerdo con las guardias de octubre —en la que hicimos una ola de cambios en el orden, debido a compromisos que cada quien tenía que atender— ella me regañó:

—¿Todos están de acuerdo con los días que les tocaron?
—Sí— respondimos todos.
—¿Y tú Luis? ¿No interfieren las guardas con la boda?
—No, están bien. Yo nomás voy a cambiar si algún día de esos juega la Selección.
—¡Ay, por favor! ¿Es en serio?
—¿Qué tiene?
—Pues por las cosas que prefieres cambiar guardias; por un partido de futbol. Debes de priorizar los eventos importantes.
—Pues cada quién, ¿no?
—Pues si a mí me toca uno de esos días, yo no te la voy a cambiar.

Esa mañana decidí no volver a hacer un cambio con ella, a menos que me lo solicitara, después de todo, no tengo inconvenientes. 

Esa misma semana, La Raya jugaba contra Municipal el día de mi guardia. Obviamente no hice ningún comentario al respecto, y me resigné a no ver el juego. Un día antes, Zule me pidió cambiar de turno porque tenía cita con el dentista. El mes siguiente, una de mis guardias cayó en el día que se jugaba la jornada 11 del futbol mexicano; "Tengo cita con el dentista otra vez, ¿me cambias?".

La semana pasada me di cuenta que el partido pendiente de la fecha 13 contra Toluca, se juega el día que me toca guardia. Hace cinco minutos, Zule vino a pedirme que cambiemos turnos otra vez; no me dijo por qué. Estoy tentado a preguntarle, pero estoy seguro que si lo hago, voy a ahuyentar mi suerte en ese sentido.

Lo raro de esto, es que a ella no le gusta el futbol, tiene novio, y es 13 años mayor que yo. Sólo es una excelente coincidencia.

Goya

Si las transmisiones de 'Futbol Picante' fueran capítulos, el de anoche podría haberse titulado como 'El drama de Joserra'.

Mario Carrillo ha dejado en claro que actualmente se encuentra en el camino equivocado, futbolísticamente hablando. Primero lo puso de manifiesto en sus 'análisis', mientras trabajó en ESPN. Ahora lo demostró con creces en el terreno de juego.

Cuando la directiva Puma tomó la decisión de cesar a Joaquín del Olmo, uno de los argumentos extraoficiales, era que durante seis fechas, el equipo auriazul nunca reflejó en el terreno de juego ningún tipo de estilo. Yo difiero, incluso no me queda claro cuál era la idea futbolística que buscaba imprimir Carrillo cuando llegó al banquillo de la UNAM. Lo único que vi fue cuán similares son él y el Vasco en términos de alinear a quien realmente debe estar en la cancha. Quizá ellos vieron cosas que nosotros jamás veremos.

Lo que más me entristece de toda esta situación, es que 'Capello' seguramente volverá a la mesa de 'Futbol Picante'.

27/10/12

¿Es en serio?

–Buenas.
–Buenas tardes. ¿Le puedo ayudar en algo?
–Sí. ¿Tienen el jersey de los Rayados?
–¿De Monterrey?

Qué, ¿a poco conoces otros? No le partí la madre nomás porque estoy re pendejo para pelear.

22/10/12

1997: Verano

Todo empezó un sábado 17 de mayo de 1997; y vaya que empezó tarde. En aquellos años acostumbrábamos ir cada sábado a casa de una de mis tías, en Valle Dorado —se reunían a jugar 'Continental', y echarse una que otra bebida—. Yo me pasaba la tarde jugando con mi primo y sus vecinos; en esa calle jugué futbol por primera vez.

Recuerdo que esa tarde jugábamos una serie de penales: "al que le metan cinco, queda eliminado". Mi equipo en esa época era el Necaxa, porque ahí jugaban mis dos ídolos de la selección —el único equipo de futbol al que había visto jugar, y sólo unos minutos—, Adolfo Ríos y Luis Hernández. Así es que en cada tiro penal que ejecutaba, yo era El Matador, y cuando paraba era Ríos. Mientras disputábamos esas significativas eliminatorias, los vecinos de mi primo y él, hablaban del América, equipo que no hacía eco en mi cabeza tanto, como ahora. "Ya casi va a empezar el partido, hay que apurarnos", decían. En mi vida había visto un partido de futbol completo.

"Ya es hora. Vámonos, al rato le seguimos", dijo uno de los vecinos, el más pequeño de edad, y el mejor de todos nosotros: Ray. Entramos a la casa del Bebo, y el televisor nos aguardaba con la transmisión de Televisa. Mis ahora amigos, no hablaban de otro jugador que no fuera Luis García, hombre completamente desconocido para mí hasta ese momento. "¿Quién es ése?", se me ocurrió preguntar. "¿No sabes quién es Luis García? No manches. ¿De dónde sacaste a tu primo, Raúl?" No volví a decir una palabra en todo el partido.

Ninguno de ellos 'le iba' al América, pero aquella tarde todos estaban con Luis García, el ídolo de México en esos días. Las Águilas anotaron primero, de penal; podría jurar —y nunca pensé decir esto— que es el único gol que recuerdo haber visto sin sentir absolutamente nada. "Y fue de Luis García", dijeron con emoción todos mis nuevos amigos.

De los vecinos de mi primo, como en cada cuadra del mundo, uno de los niños que conformaban esa 'palomilla', era mayor que todos por dos años, aproximadamente. Todas las dudas en materia de resultados, posiciones en la tabla, marcadores globales, etc., recaían sobre él. Aquél partido ya era 'la vuelta', por lo que preguntaron: "Pedro, ¿y cómo van en el global?" "Uno, uno", respondió el hombre sabio de 11 años de edad; y después explicó el por qué. Ahora lo entiendo perfectamente, pero recuerdo que aquél día sólo podía escuchar palabras que parecían de otro idioma, y era tan fácil como: "se suman los goles de los dos partidos".

En fin, la tarde fue mucho más corta de lo que esperaba. Antes del medio tiempo, Claudinho anotó el empate, y la verdad es que no lo recuerdo, pero casi estoy seguro de que se fue a festejar con su hijo, detrás de la portería (esa es para ti, Lara). Ya en el segundo tiempo, Jafet Soto marcó el segundo para los Canarios. Todas las jóvenes caras eran de desilusión, menos la mía, que se acercaba más a un gesto de aburrimiento. "Ya vámonos a jugar, ya no los van a alcanzar", dijo Ray. Pedro respondió molesto que esperara; no sé si fue porque el América perdía, o porque sabía que la verdad era esa: empatar el global estaba complicado.

Durante toda la transmisión me llamó la atención un jugador, un tal 'Chícharo'. Y no por su calidad —misma que a esa edad ni siquiera habría podido distinguir—, sino por su apodo. Fue precisamente él quien puso el pase para el tercer gol, y la sepultura para las Águilas. Resulta que es el padre del último gran héroe mexicano en materia de futbol.

Algo pasó en mí esa tarde. De repente sentí ganas de ver los partidos del equipo en el que jugaban mis ídolos. El Necaxa también estaba en la liguilla, así que tenía oportunidad de seguirlos. Pero los vi hasta que jugaron las semifinales, contra el emblemático Toros Neza de Enrique Meza, Mohamed, el 'Pony' Ruiz, Lussenhoff, Larios, y compañía. No vi la ida. La vuelta fue en el Neza 86. Lo único que recuerdo es que los de casa se llevaron el triunfo, y como buen niño, estaba dispuesto a alentar a cualquier equipo que enfrentara Toros Neza, con tal de que perdieran el campeonato. Y así fue, aquella final de verano fui Chiva por unas semanas.

(En aquél Chiverío militaban jugadores de la talla de Ramón Ramírez, Alberto Coyote, Claudio Suárez, el 'Tiburón', entre otros. Todos ellos dirigidos por el 'Tuca' Ferreti).

Mis recuerdos de aquella final en la ida, son prácticamente una imagen borrosa, algo así como una de las mejores portadas de discos que he visto en mi vida. Pero la vuelta fue inolvidable. Sólo esperaba que las Chivas ganaran el partido, como fuera. Nunca esperé ver una cantidad tan holgada de goles en un solo encuentro: siete. Seis del Club Guadalajara y uno de Toros Neza. Cuatro de esos goles fueron cortesía de Gustavo Nápoles, es por eso que nunca olvidaré su característico festejo de imitar a un gusano sobre el pasto.

Jamás imaginé que ese domingo tuviera tal impacto en mi vida.



9/10/12

Gol

This is definitely me right now:


"Me reencontré con el gol, y me voy con él de luna de miel. No me importa nada".

3/10/12

En el aire

Una disculpa por si alguien estaba esperando la publicación de algún post en estos días. Lo que pasa es que Luis se reencontró consigo mismo, y aún sigue en su luna de miel.

Por lo pronto, aquí les dejamos sus últimas impresiones, desde la última vez que habló con nosotros:

"Para los que ya dudábamos de la credibilidad del periodista José Ramón Fernández, el lunes 16 de septiembre durante la transmisión de Futbol Picante, confirmamos nuestras creencias. Su análisis sobre el partido Pumas Vs. San Luis, fue un texto de justificación a los errores tanto de Mario Carrillo, como del accionar en el equipo de sus amores. Todo quedó de manifiesto cuando Ángel García Toraño expuso argumentos válidos y claros al respecto de por qué los felinos habían perdido el encuentro. Fernández nuevamente salió en defensa de los auriazules; Toraño contestó: entonces si el América pierde es porque cometió errores, pero si los Pumas pierden es porque el rival hizo bien las cosas. José Ramón sólo evadió el cuestionamiento y mandó a un corte comercial".

"ESPN México empieza a ser predecible en su discurso. La incursión del periodista Ignacio Suárez en los programas de análisis futbolístico, pareciera  ser un intento forzado por buscar un reemplazo de Carlos Albert, quien al momento de exponer sus ideas, a pesar de dejarse llevar por sus emociones, siempre respaldaba sus puntos con argumentos. Por cierto, la incursión de Roberto Gómez Junco a esa mesa, es un golazo. Señor José Ramón Fernández, mejor póngase leer un poco sobre el futbol actual, porque sus compañeros cada vez lo hacen ver peor, involuntariamente. Recuerde que no todo es Real Madrid , Barcelona, y el futbol de época"

"...y nos volvemos a encontrar, Perro".

6/9/12

Tranquilos, señores

This is me right now:


Estoy festejando un gol, pero al mismo tiempo estoy incitando a la calma. Porque pareciera que hay poco o nada qué festejar, pero en realidad sí hay algo por lo que debo estar feliz; algo que en primera instancia no parecería digno de celebrar, pero que a la larga dejará ver por qué hay que alzar las manos. Porque ya sé qué es lo que tengo qué hacer.

Y al mismo tiempo, mientras me muevo con las manos al aire, estoy sobrevolando esta situación que ya no requiere de mí haciendo piques a la banda para desmarcarme, recibir el balón, y enfilar al arco. Sino simplemente trotar tranquilamente —y lenta, porque no hay ninguna prisa—, y llegar a la media cancha, para realizar el saque inicial, nuevamente.

4/9/12

Resumen Jornada 7

La lesión de Pablo Barrera es un auténtico parteaguas en su carrera. Si bien  el jugador es muy joven, hace más de un año que no muestra consistencia en su andar por las canchas, andar que alguna vez lo identificó como promesa del futbol mexicano. Retomar un nivel de juego tras una lesión que requiere un tiempo de recuperación tan largo, es complicado, pero considerando el bajón que arrastra Barrera, probablemente le constará el doble. Vamos, en una escala del 1 al 10, siendo esta última cifra el nivel óptimo del canterano universitario, y situando su nivel actual en el 4, Pablo deberá partir desde el 1, nuevamente. Es decir, la lesión retrasará el proceso de ascenso en su trayectoria profesional.

Quizá esta es la prueba de fuego que marcará la carrera del atacante mexicano. No hay duda en que superará la lesión, lo importante es cómo se presentará tras ella: si hará un regreso triunfal rompiendo la liga como en sus mejores tiempos con el Tri, para finalmente consolidarse con el jersey nacional; o con el nivel de juego mostrado hasta el momento, y con la etiqueta de promesa (incumplida) hasta el final de su carrera.


  • Perros 2 - 0 Jaguares (Perros: Chango, Riascos).
  • Monarcas 0 - 1 Pumas (Pumas: Villa).
  • Gallos 0 - 1 Potros (Potros: Paredes).
  • Cementeros 1 - 1 Tuzos (Cementeros: Torrado. Tuzos: Borja).
  • Rayados 1 - 1 Zorros (Rayados: Neri. Zorros: Barraza).
  • Santos 3 - 1 Tigres (Santos: Quintero [2], Cepillo. Tigres: Lobos).
  • Gladiadores 0 - 2 Esmeraldas (Esmeraldas: Loboa, Britos).
  • Diablos 1 - 1 Águilas (Diablos: Rodríguez. Águilas: Sambueza).
  • Chivas 1 - 1 Camoteros (Chivas: Morales. Camoteros: Chávez).

27/8/12

Resumen Jornada 6

Chupete, por favor nunca te vayas.


  • Jaguares 2 - 1 Gallos (Jaguares: Rey, Arizala. Gallos: Oviedo).
  • Esmeraldas 1 - 3 Monarcas (Esmeraldas: Britos. Monarcas: Rojas [2], Huiqui).
  • Águilas 0 - 1 Perros (Perros: Pellerano).
  • Tigres 1 - 1 Diablos (Tigres: Lobos. Diablos: Silva).
  • Santos 0 - 0 Tuzos
  • Pumas 0 - 1 Cementeros (Cementeros: Pavone).
  • Camoteros 1 - 0 Gladiadores (Camoteros: De Buen).
  • Chivas 1 - 2 Rayados (Chivas: Márquez Lugo. Rayados: Chupete [2]).
  • Potros 1 - 0 Zorros (Potros: Osvaldito).

20/8/12

Resumen Jornada 5

Sábado 18 de agosto, 15:42 horas. El Luis tiene problemas con su novia, y ella está en la ciudad; el único objetivo de verse ese fin de semana es hablar al respecto de lo que va a pasar. La terapia es inminente. El Luis no ha visto un partido de los Rayados desde que perdieron la pasada final, y ya es la quinta jornada del presente torneo. Entonces decide ir primero al bar, pedir una cerveza, y ver el partido solo, para después arreglar sus asuntos pendientes; hacerse pendejo un rato, vaya.

17:31. El Luis llega al bar, La Raya va ganando por un gol; pide que no haya sido anotado por su amor, porque si no, ya se lo perdió. La repetición muestra que fue un autogol. Todo marcha bien. Al minuto 83 el árbitro marca un penal en favor del Atlante. Gol. El Monterrey tiene oportunidades claras de darle la vuelta al marcador pero no lo consigue. Silbatazo final, 1-1. La terapia no funcionó. Ahora sí, a arreglar las cosas, enojado y medio pedo.


  • Perros 2 - 1 Tigres (Perros: Chango, Arce. Tigres: Hernández).
  • Cementeros 1 - 1 Esmeraldas (Cementeros: Barrera. Esmeraldas: Montes).
  • Monarcas 3 - 0 Camoteros (Monarcas: Rojas, Morales, Sabah).
  • Gallos 0 - 4 Águilas (Águilas: Benítez, Rolfi, Sambueza, Hobbit).
  • Rayados 1 - 1 Potros (Rayados: Guagua [Autogol]. Potros: Osvaldito).
  • Santos 1 - 2 Pumas (Santos: Ludueña. Pumas: Villa [2]).
  • Zorros 1 - 1 Jaguares (Zorros: Torres. Jaguares: Arizala).
  • Gladiadores 0 - 1 Chivas (Chivas: Fierro).
  • Diablos 1 - 0 Tuzos (Diablos: Pájaro).

16/8/12

¿Dónde estás, Chicharito?

Si analizamos detenidamente el ascenso futbolístico de Javier Hernández, encontramos una irregularidad en su trayectoria con respecto a la de cualquier futbolista mexicano que emigra al extranjero. Dejemos de lado los casos como el de Nery Castillo —y similares—, jugador que únicamente nació en México, pero de padres extranjeros, jugó toda su vida en Europa, hasta hoy.

Como cualquier joven promesa del futbol, el Chicharito dejó su país de origen rápidamente, no en términos de edad —porque marcharte a los casi 22 años puede ser sinónimo de tardanza; algo así como un Padawan—, sino desde que el futbol de su propio país lo vio por televisión, dispositivo indispensable en todo hogar mexicano.

A penas dos años después de consolidarse como titular en el Club Guadalajara, Jorge Vergara hizo labores de promotor con el Manchester United FC, y Javier Hernández dejó México; a dos meses del Mundial Sudáfrica '10 (Dios bendiga ese verano).

Como buen mexicano y consciente de la trayectoria de futbolistas mexicanos en Europa, el día en que se hizo oficial el traspaso del Chicharito al Manchester United FC, pronostiqué cuando menos un año de ocupar la banca en los Red Devils a Hernández Balcázar. Para la grata sorpresa de un servidor y la mitad del país —que es Chiva por default—, el Chicharito vio acción rápidamente. Debutó en un partido amistoso frente a los MLS All Stars, donde anotó su primer gol.

El panorama era alentador pero había que poner los pies en la tierra: partido de pretemporada. Sin embargo las expectativas de los mexicanos se volvieron realidad rápidamente. Javier Hernádez empezó a adquirir cada vez más minutos de juego con los Red Devils, hasta que se volvió titular. Titularidad que perdió entre el año pasado y este, tras un par de lesiones.

A pesar de las lesiones y bajas de juego con el Manchester United, Hernández Balcázar nunca había mostrado algún declive en su nivel mientras vestía el jersey de la Selección Nacional, quizá un poco en el partido debut de José Manuel De la Torre al frente del Tri, pero nunca tan notorio como ayer.

Anoche Javier Hernández confirmó que algo salió mal en su paso por Europa, no en su formación, sino en su auge. Normalmente, cuando un futbolista mexicano emigra a Europa, es porque en México no tiene cabida, vamos, rompe constantemente la liga, hasta que un directivo extranjero llega al precio, y la joven promesa abandona el país. Sin embargo, una vez llegando a su destino —Europa suele ser la constante—, el novel mexicano pierde la categoría después de una, o a veces media temporada. Para ejemplos: Manuel Vidrio, Carlos Ochoa, Pablo Barrera, Efraín Juárez, Omar Bravo, etc.

Y cuando los casos son de éxito como el de Rafaél Márquez, Andrés Guardado, o Héctor Moreno, las cosas sucenden así: el jugador mexicano promesa parte al viejo continente a un equipo de media tabla, tras una o dos temporadas un equipo con más renombre, sea de la misma liga u otra, lanza ofertas y el jugador inicia su asecenso; pero para esto el futbolista tuvo que ocupar la banca cuando menos una temporada, ser recambio, revolucionar al equipo en cada oportunidad, hasta ser titular.

Con el Chicharito sucedió todo lo contrario: casi desde que llegó se volvió titular, claro que a base de goles y buen futbol, pero aún así rápido. Después vinieron las lesiones, la pérdida del puesto en el cuadro titular, y ahora una posible salida.

No me preocupa en lo absoluto que atraviese por una baja de juego, tras el nivel mostrado y la exigencia requerida, es normal que caiga en un bache, momentario, porque estoy seguro que sabrá reponerse rápidamente. Mucho menos me preocupa que salga del Manchester United, una vez encontrado el club, Javier Hernández retomará el nivel que lo caracteriza, sobre todo si parte a un equipo de media tabla.

Lo que me preocupa en primera instancia, es que su mala racha por la que atraviesa, ya es demasiado evidente. Bastó un partido —el de ayer—, para notarlo no sólo en sus fallas, sino en cada expresión facial de Hernández al cometer un error; se le ve cansadísimo.

Pero si vamos todavía más atrás, y recordamos el porqué Javier Hernández dejó al Club Guadalajara, nos encontraremos con un delantero infalible, capaz de jugar en cualquier posición de ataque, generador de juego, excelente rematador de cabeza, ambidiestro, con ambas piernas bien educadas. Y eso es lo que me preocupa realmente, no sé dónde está esa versión del último gran héroe mexicano.

Recordemos que desde que el Chicharito empezó a jugar para el Manchester United FC, todos sus goles cayeron de manera casi accidental: con la cara, de rebote, solo para empujarla, etc. Y claro que eso tiene sus méritos, pero desde que dejó a sus Chivas, yo no recuerdo haberle visto ningún gol tan espectacular como los que metía de pierna izquierda al ángulo y desde fuera del área.

12/8/12

Una telenovela de futbol

La victoria de la Selección Mexicana de futbol en los presentes Juegos Olímpicos abre un abanico más que de posibilidades, de expectativas con respecto a este deporte –al cual siempre se le ha dedicado el mayor número de recursos materiales, sea difusión o dinero–, síntoma natural en el ser humano, en este caso el mexicano, que al final acaba siendo decepcionado por sus propias ideas, cimentadas en el 'de seguro'.

El trabajo realizado en selecciones nacionales de futbol menores hasta el '00, consistió en formar jugadores para participar en justas mundialistas y olímpicas, siempre conscientes de que el nivel juvenil de México sólo alcanzaba para hacer cosas grandes en CONCACAF, y esperar. Para muestra, el hecho que en las últimas seis ediciones de los Juegos Olímpicos (incluyendo esta), México participó en cuatro. Es decir, ni siquiera ha existido una constancia en cuanto a clasificarse a la máxima justa deportiva.

En el '05 Jesús Ramírez se convirtió en un parteaguas dentro de las selecciones menores. Consiguió el título en el Mundial de Futbol Sub-17 Perú '05, primer campeonato mundial para México en cualquiera de sus divisiones. A partir de eso, y con la implementación de la regla '20-11', el futbol mexicano inició un proceso de trabajo de mayor seriedad con los futbolistas jóvenes.

Sin embargo todo fue un espejismo. Lo ideal en un proceso mundialista generacional, es llevar la misma base de jugadores torneo tras torneo (mundiales Sub-17, Sub-20, Juegos Olímpicos) hasta llegar a la selección mayor, culminando en el campeonato mundial, sea cual sea la edad de los jugadores. Es normal que en el camino se queden algunos jugadores, pero no deben ser la mayoría.

Con grandes expectativas, la mayoría de esa generación Perú '05, incluido el director técnico, clasificaron sin problemas al Mundial Sub-20 Canadá '07. El nivel de juego mostrado por el equipo mexicano era más que esperanzador. Avanzó a octavos de final como primer lugar de grupo sin conocer la derrota. Una vez ahí, vapuleó a su similar de Congo por marcador de 3-0, y avanzó a los cuartos de final, para enfrentar a Argentina. Ahí se acabó la participación del cuadro dirigido por Chucho Ramírez en aquel mundial juvenil. Como dato, México vio el nacimiento de su último gran héroe en ese torneo: Javier Hernández.

Después vinieron una serie de factores que generaron un retroceso en los procesos juveniles. En el '08 Hugo Sánchez, director técnico de la selección mayor en ese entonces, decidió hacerse cargo del equipo Sub-23 que buscaría su pase a los Juegos Olímpicos de Beijing, relevando a Chucho de su cargo. La historia la conocemos todos: un 5-1 frente Haití, insuficiente para pasar la fase de grupos.
Este resultado derivó en la destitución de Hugo Sánchez, entonces Jesús Ramírez tomó el mando de la selección mayor como director técnico interino, y esto a su vez lo obligó a ceder el timón en los procesos juveniles de manera parcial. El problema es que una vez que Ramírez probó las mieles de una división mayor, perdió el piso. A su regreso al frente de la selección Sub-20, el América buscaba un director técnico, por alguna razón a la gente de Azcárraga se le ocurrió llamar a Chucho, y éste no dudo en hacer de Coapa su nueva casa; justo unos meses antes de iniciar la eliminatoria para el Mundial Sub-20 Egipto '09. Obviamente, México no clasificó. Había que empezar de nuevo.

Para ese entonces, la selección Sub-17 no había conseguido su pase al mundial de su categoría en Corea del Sur '07, por el contrario del '09, al llegar a Nigeria, donde fue eliminado precisamente por Corea del Sur en octavos de final. La falta de constancia y seriedad costó caro a nivel juvenil.
Al final, de aquella generación Perú '05, únicamente cinco jugadores consiguieron un lugar en la selección mayor, los demás fueron desapareciendo con el tiempo.

México no volvió a sobresalir en selecciones menores hasta el '11, donde se dio muestra de que las cosas iban en serio, salvo el ridículo con las prostitutas de Ecuador.

En '11 México albergó el mundial Sub-17, y se consagró campeón. La selección Sub-20, obtuvo el tercer lugar en el Mundial de Colombia '11. Los Juegos Panamericanos de ese año fueron realizados en Guadalajara, y la selección Sub-23 consiguió la medalla de oro, esa misma selección que ayer consiguió la primer medalla de oro en el futbol olímpico para México.

Esta generación promete quizá demasiado para el futuro a corto plazo (Mundial de Futbol Brasil '14), pero México ya ha visto como sus jóvenes promesas desaparecen de la nada. Esta selección, a la cual no le falta otra cosa por hacer, que llegar al quinto partido en Brasil, o más, también puede ser un espejismo. Habrá que ver si los jugadores mantienen la cordura, y si los directivos saben llevar el proceso de manera adecuada. Pero por supuesto que medio país ya depositó una parte de sus esperanzas en estos jugadores, para que avancen al tan ansiado –y hasta cierto punto conformista– quinto partido.

Por otro lado, esta medalla de oro llega quizá en el momento menos indicado, debido al contexto político-social por el que atraviesa México. Como bien lo han planteado algunos miembros del Movimiento #Yo soy 132, mientras en otros países se grita por conseguir la libertad, aquí gritamos 'gol'. Con caricaturas, con chistes, con sarcasmo, con escepticismo, como usted quiera, esa es la realidad de México.

Tristemente, y de manera indirecta, los Juegos Olímpicos Londres '12 han ayudado a Televisa y la gente detrás de ellos en materia política, pues ayer por la mañana la gran mayoría de México sintonizó el Canal de las Estrellas para ver a su equipo ganar la tan ansiada medalla de oro. Presea que sin querer se ha vuelto una cortina de humo para los millones de mexicanos que no tienen cómo informarse al respecto de lo que realmente sucede con este proceso electoral aún inconcluso.

Ni en sus sueños más guajiros, la comuna que controla nuestro país imaginó que el equipo dirigido por Luis Fernando Tena obtuviera el oro, pero así fue. Como si esto fuera un telenovela protagonizada por Thalía, los pupilos del Flaco fueron en ascenso hasta lograr su meta, un ascenso inesperado por quienes no dábamos un peso por esa selección; incluso por los mismos analistas deportivos, que de a poco fueron cambiando el discurso.

Pero no hay que confundir las cosas. Por más milagroso que esto parezca, el mérito de la selección olímpica es 100% legítimo. Aunque Mario Vázquez Raña, el dueño de uno de los diarios más parciales de México durante el proceso electoral, sea miembro del Comité Olímpico Internacional (COI), es imposible que su injerencia sea tal que haya logrado comprar de manera directa a seis equipos incluido Brasil, y el Torneo de Futbol Olímpico completo para hacer olvidar a un país que la lucha por la silla presidencial aún no ha terminado.

Entiendo el escepticismo que impera en todos los mexicanos a los que no les importa el futbol, o el de quienes forman parte de cualquier movimiento izquierdista, incluso el de quienes afirman que éste 'es un deporte de nacos'. Porque es verdad, hace un tiempo que el poder de convocatoria del futbol en nuestro país se volvió un arma más de los medios de comunicación para controlar a las masas. Pero en esta ocasión –y me voy a colgar un gafete que no me corresponde–, hay que saber de futbol, para poder hablar y entender que todo esto es una increíble coincidencia inevitablemente favorable para que los medios distraigan a todos esos 'nacos' de lo que está pasando.

7/8/12

"Las buenas personas se extrañan".


- Toñito.

6/8/12

Resumen Jornada 3

De 27 partidos disputados hasta el momento, he visto uno y no es de los Rayados.


  • Santos 2 - 2 Camoteros (Santos: Quintero, Hérculez. Camoteros: Alustiza [2]).
  • Perros 1 - 0 Pumas (Perros: Aguilar).
  • Monarcas 3 - 3 Gladiadores (Monarcas: Huiqui [2], Pedroza. Gladiadores: Fernández [2], Trellez).
  • Gallos 0 - 1 Tuzos (Tuzos: Da Silva).
  • Cementeros 0 - 0 Chivas
  • Rayados 2 - 1 Jaguares (Rayados: Morales, Neri. Jaguares: Esqueda).
  • Zorros 0 - 0 Tigres
  • Diablos 2 - 1 Esmeraldas (Diablos: Silva, Sinha. Esmeraldas: Loboa).
  • Potros 2 - 2 Águilas (Potros: Paredes, Osvaldito. Águilas: Sambueza, Benítez).

2/8/12

Síguele

11:37 PM.
Salgo a correr. Voy en mi segunda vuelta. Una Expedition '00 color verde olivo se detiene una cuadra adelante. No es la primera vez que la veo dejando a una mujer en esa calle. La paso. Escucho el sonido de una puerta de auto que se abre y se cierra. La mujer se despide, y el chófer acelera. Siento que el auto se acerca. Se me empareja y sigue a mi velocidad. Bajan el vidrio de la puerta del copiloto, y una mujer  sonriente —aproximadamente de mi edad—, me pregunta: "¿Qué, te damos 'raite'?". (Sigo corriendo) la veo a los ojos sin hacer ningún gesto. El chófer acelera y se van del lugar.

La última vez que eso pasó, fue en Ensenada hace dos años, y eran dos hombres homosexuales adultos quienes me hicieron esa pregunta. Ahora qué sigue.

26/7/12

Cagado de risa



Hace algunos años una morra me dedicó esta canción. Nunca volví a salir con ella.

22/7/12

"Si crees que puedes acostarte conmigo cada vez que vienes a Ensenada, estás loco".


- China.

2/7/12

...

Difícilmente el tipo fue/es/será un profeta. Honestamente lo detesto desde hace tres años, y sé que su declaración fue mera casualidad mezclada con sus aires de grandeza. Pero el Vasco tenía razón: estamos jodidos. Hoy lo venimos a confirmar.

Es estúpido pensar que Javier Aguirre estaba enterado del futuro político que le esperaba a México, dos años antes de las elecciones federales. Aunque considerando el hecho de que el mismo Felipe Calderón tuvo que intervenir para que el Vasco viniera a dirigir al Tri, y  los nexos que hay entre Televisa, la FMF, y el Gobierno Federal, no me extrañaría que por ahí algo se haya filtrado.

Al final nada eso de eso importa. Ayer perdimos todos, salvo los pocos empresarios que se mueven por encima de las leyes.

Me pasa por la cabeza la idea de renunciar, pero tristemente creo que no lo haré.